viernes, 13 de junio de 2014

Volta Cerdanya 87,5Km, 4450m+: Cuando las mariposas te empujan

Muchas veces tengo este sueño: estoy en la montaña, sola, el sol aclara mi pelo mientras el color de mi rostro recuerda al himno de mis antepasados norte africanos. El viento me refresca la mente. Estoy corriendo por caminos llenos de fantasía, de historias de árboles, mezcladas como sus ramas, confundidas debajo del suelo húmedo y blando. Mi pisada es alegre, estoy saltando, estoy jugando con los elementos de la física, la biología, la química, burlándome de las antiguas leyes de las matemáticas,  mientras cruzo ríos jóvenes y despreocupados. A veces tengo respecto a los ruidos sin ojos, mirándome escondidos en los repechos. Hablo con mariposas coloridas y hermosas e intento seguir sus vuelos decididos pero efémeros.
  
Despierto en Alp, la ciudad que lleva el nombre de una de mis primeras tablas de snowboard, cuando ni siquiera me imaginaba que un pueblo de los pirineos se podría llamar así, cuando ni siquiera pensaba en subirme por montañas que sean otras que las de los Alpes.

Son casi las siete y media cuando saludo con mucha alegría a Carles Salvador, una de las figuras del grupo carismático de los Koalas, para mí el Kupricka del Montserrat. De allí me muevo hacia dentro lentamente, parándome a cada pocos metros para saludar. Me espera el equipo del Summit. Les doy mi orina matinal y les dejo mi cuerpo para que puedan utilizar mis datos en el estudio que lleva Emma Roca y tratando el tema de las carreras de ultra montaña y sus límites al nivel de salud. Llega el equipo del 30 minuts de TV3 y también llega Jaume Gomá, mi “compi”, ya que a los dos nos graba la tele mientras nos examinan los bioquímicos, y los dos correremos la carrera con sus más de 87 kilometros. Todo el mundo está de buen humor y esto me reconforta. Creo que mis bromas son más nerviosas que la normal, pero esto también tiene que ver con el hecho que muchos me consideran como una “crack”, mientras sé que no vengo realmente a competir, primero porque no sé competir y luego porque llevo mis molestias encima. Desde que empezó la temporada voy arrastrando problemas de diafragma y ahora se han convertido en dolores abdominales, en la zona del costado. También mis soleos están dolorosos, pero igual esto se arreglara sumando kilometraje.

Judit Franch me coge en los brazos, me anima y sé que esta triste porque no puede correr con nosotros. Sé que tendré que acabar, igual como, por ella! Por ella, y por mí, porque necesito esta sensación que se te da al llegar a la meta de una ultra. 

Primera bajada. Primera agonía. Hace calor y tengo la sensación que mis abdominales van a desgarrarse. Solo hemos corrido 15 kilómetros y mí dentro no está contento conmigo. Si no me hidrato lo suficiente, lo pagare muy caro. Pierdo a Xari de la vista. Intento relajarme. Funciona. Dejo pasar a las dos chicas que llegaran antes de mi. Me preguntan por lo que me pasa. Intento sonreír. Intento recuperar buenas sensaciones. Pienso en la TransGranCanaria y como Nerea Martinez se llevó a Uxue Fraile, intentando explicarle que para acabar mejor había que tomárselo con calma. Pensé en Ana Bustamante que se prepara para la Tor des Géants. Pensé en cosas sutiles y sencillas.  Me puse a soñar. Vivía mi sueño. Corría tocando las plantas, podía sonreír otra vez, podía hacer fotos de caballos para mi niña, podía charlar en los avituallamientos con la gente, podía pararme para escuchar a la gran corredora y mejor persona que es Berta Moreno cuando me explicaba porque se tenía que retirar. A veces me encontraba al equipo de TV3 y cada vez que veía al cámara me alegraba. Menos por tener que sonreír en el objetivo, pero más porque tenía como una familia, unos seres agradables quiénes habian venido por mi.  Como iba Jaume? Sabía que salía con deshidratación y esperaba que pudiera aguantar el calor. Como ya le había visto correr delante en la Ultra Trail de Collserola en noviembre, confiaba en aquello que iba mejor que yo.


Una vez en Prullans, mientras empezaba a nublarse el cielo, me sentía con más fuerzas que al principio. Reía en la cámara y tenía la certitud que mi sistema interno había escogido el buen boton, la tecla para activar la buena mente para acabar.
 
La subida al Refugio del Malniu se hizo dura pero valío la pena. Allí arriba me esperaban paisajes preciosos y me envolvieron los recuerdos del verano pasado, cuando me vine para unas noches con mis peques. Les veía saltar descalzos de piedra en piedra en búsqueda de ranitas en los ríos, pensaba escuchar sus gritos de felicidad a lo lejos. Perdi rapido el recuerdo y unas lágrimas para concentrarme otra vez en la carrera.

Muchas de las mariposas eran azules, pequeñas y volaban al lado de mis pies. No me temían. Igual sabían que llevaba a mis chicas con piel de mariposa conmigo, riéndose a medias, escondidas en mi mochila. Me empujaban. Así llegue al último avituallamiento de Guils, volando y feliz. Que alegría encontrarme con Xesc Teres! El corría la volta entera, 214 kilómetros, le acompañaba un amigo y su hermano Jaume en los últimos kilómetros. Nos reíamos juntos los últimos 10 kilómetros, aunque en las bajadas me tenía que aguantar la barriga. Pensaba en ellos, pensaba en lo que acababan de hacer y me sentía muy pequeña, llena de admiración y orgullo poder compartir unos kilómetros con estos dispersores públicos de energía y positivismo!



En mis últimos metros me saludo de su parte el marido de la campeona veterana de España, Noelia Camacho. Que atención! Que sentimiento de felicidad por pertenecer a esta grande familia sin fronteras,  tolerante, solidaria y generosa del mundo del Ultra Trail Running.

Finisher o no, os estoy eternalmente agradecida.


 















  

domingo, 27 de abril de 2014

Ultra Trail de Barcelona 26/4/2014: Un día de excursión perfecto por el Garraf

Son las 5h cuando el sonido penetrante del despertador desgarra mi sueño en la madrugada.

Qué hago? Me levanto y pongo la mochilita para recorrer los 100Km y 4500m+ de la UTBCN o me quedo en la cama con la mitad de mi hijo durmiendo encima de mí? Revivo unos segundos el momento en el cual tenía que abandonar, justo una semana antes, a mitad de carrera en la Serra de Tramuntana de Mallorca y estoy convencida: quiero volver a sentir esta sensación bien conocida de gloria que se vive en la línea de meta, después de tantas horas de camino, de pendientes, de sol o lluvia, polvo o barro, lagrimas o sonrisas. Y si el diafragma se me cierra otra vez, que hare?

Decidida a hidratarme bien y a controlar mi respiración y los impactos en bajadas, me levanto, me visto, me abrocho el dorsal, controlo el material obligatorio, desayuno, me lazo las zapatillas de color pink y salgo de casa como Aurora, deseando que no haga mucho calor.

En la salida no tengo expectativas, voy saludando ya que conozco mucha gente, me van presentando nueva y me siento en mi mundo, en mi elemento, y voy a hacer lo que más me gusta.

En los primeros kilómetros salgo tranquila, pero rápido tengo al grupo formado entre otros por Emma Roca, Arnau Julia, Pau Bartolo y Stéphane Brogniart delante. El ritmo es tranquilo pero en las primeras subidas, sé que yo aquí no tengo nada que buscar. Bajo el ritmo. Encima mi mochilita y yo hemos venido a hacer una excursión con amigos al lado de casa.



La excursión casi se acaba al km 30, en plena bajada hacia Playa de Garraf  cuando volando de euforia y deseando que nadie se caiga aquí entre las piedras sueltas, me quedo con el pie atrapado en una roca y acabo mi vuelo horizontalmente contra el suelo pedregoso, y tenemos tanta atracción el uno por el otro que choqueo con la cara ultima. Cuando me alcanza el grupo de chicos que van juntos con el simpático Xesc  Teres en su entreno para la Volta a la Cerdanya, estoy como fijada en el suelo pero no tan preocupada. Me ayudan a limpiar un poco la sangre. A pesar de tener las rodillas en mal estado puedo continuar. Llevo tanta rabia en el cuerpo que sigo bajando a la playa de Garraf como si no hubiera pasado nada. Allí me curan las heridas mis amigos del Castelldefels Outdoor juntados de voluntarios alrededor del grande Jose Luis Cocera. Puedo sonreír.  Solo me quedan 70Km. Voy! Yuhu!  Desde allí vivo la carrera como en otro estado, súper relajada.

Después de la subida a Can LLuca, alcanzo otra vez el grupo de Xesc. El clima es casi óptimo. Hace calor pero la brisa salvadora arriba refresca. Me da mucha ilusión llegar a la Ermitat de la Trinitat y aún más viviendo la fiesta que nos dan allí arriba los voluntarios. Impresionante la acogida. Me encuentro a Javi Castillo que corre la Long y sin prisa charla conmigo, diciéndome que cree que va tercero. Más tarde me pasara Isaac Torija, vamos charlando un buen rato en una subida interminable. El acabara cuarto de la Long.

El viaje sigue y a mi gran sorpresa voy descubriendo muchísimos caminos nuevos, caminos con vistas preciosas.  Me siento feliz. Me encuentro a militares pacíficos donando agua fresca desde sus cisternas. Me siento nueva. Me encuentro a mis niños en un punto de control en un bosque. Me siento querida y orgullosa.

En Begues comó un poco de pasta y saludo a Bárbara y Alex de SportVicious, quién me animan. Como no tengo bolsa de recambio esperandóme, me lanzo de buen humor en descubrimiento del famoso bucle y sus últimos 30 Km, cuales todo el mundo define como los más duros de la prueba. No sé lo que me espera y prefiero no pensarlo. Hasta la llegada al Puig Sant Vincent todo bien. Dejo mi piedrita pintada por Noe y Ann, hago una foto, sonrió a la vida. En la bajada siguiente tardo una eternidad y mi humor empieza a cambiar. El terreno es bastante resbaloso y tal cual como tengo las manos no puedo ni agarrarme a los árboles.  Mi culo tocara allí dos veces el suelo de manera poca suave. A partir de allí no sé en absoluto donde estoy y al llegar a un bosque quemado, me parezco estar en una película de ciencia-ficción.

Los últimos kilómetros por Torrelles y Sant Climent para alcanzar por fin la Ermita de Bruguers se harán largos. Pero aquí estoy en casa otra vez y sé “esta chupado!”. Subo por las rocas rojas al castillo de Bruguers con alegría. Hasta la última subida a la torre no se hace tan pesada como lo pensaba.  En la última bajada empiezo a sangrar de la nariz. Un chico belga hace su aparición como si fuera un ángel. Sonríe, es alegre, en plena forma y tiene pañuelos para mí. Y así llegare a meta, corriendo veloz, dando la mano a los espectadores más jóvenes y cruzando la meta con pañuelos en la mano, sal, sudor, sangre por todo el cuerpo y la alegría de poder tener la acogida de muchos amigos y de subirme al podio, al lado de Emma Roca, una vez más, igual la ultima ;-)
 

domingo, 9 de marzo de 2014

TransGranCanaria Advanced 2014 o el diafragma rebelde



Durante una entrevista con Nuria Picas, mientras le preguntaban cuál era su consejo para corredores que se metían al Trail, su repuesta era “hay que comer y beber mucho!”. 

Llevo más de un año llevando estas palabras conmigo, igual que ultra corro. Me las repito en carrera internamente y me sé hasta la intensidad de la letra “R” que le daba Nuria en aquella entrevista con su acento catalán a las palabras beber y comer.

Playa del Ingles /Maspalomas

En mi TransGranCanaria Advanced 2014, estas palabras iban a rellenar mi cerebro durante unos 60 Km, se me acercaban en los pensamientos y se alejaban en cuanto intentaba cogerlas. En cuanto el sol se puso a invadir el espacio y el tiempo, en la silueta del paisaje árido que me rodeaba mis pensamientos me llevaban a la busca de la meta invisble. Un cierto espejismo salvador me dejaba seguir pisando por los caminos de tierra y roca, paso a paso, poc a poc, dándome cada vez la esperanza de que la molestia me pasaría y dejándome pensar en cada curva que el final era muy cerca, allí justo a la esquina...

Mis problemas empezaron en el primer avituallamiento. Inútil que decir, que cuando desayunas a las 5h de la madrugada para coger un “guagua” a las 6h y empezar a correr a las 8h, el estomago ya está casi vacío. Sabiendo de las subidas que me esperaban hasta el Garañón, tenía que comer. Y esto fui mi problema. Hasta aquí iba genial de ánimo y forma, todas las molestias musculares habían desaparecido para dejar pleno sitio a las ganas!!!! Muchas ganas!!! 

Muchas de mis noches anteriores se habían convertido en calvario por angustias. El tiempo hasta viajar a Gran Canaria pasaba en cámara lenta mientras se me iban acumulando el estrés familiar y la carga laboral a toda velocidad. Y sí! pensaba en acercarme lo más posible del podio. Y sí! había notado en los entrenos previos como un malestar al nivel del pecho que me daba dificultades para respirar en subidas. Y sí! había ido el día anterior a la carrera a la farmacia por notar como una acidez a la altura del tubo digestivo. Así que, nada más comer un trozo de plátano al kilómetro 13, se me cierro el estómago. Me puse a correr, pero a los pocos metros decidí volver al avituallamiento, ya que me entraban nauseas. Tenía como una piedra debajo del pecho y mientras intentaba vomitar me pasaban montón de gente, entre otros todas las chicas que había adelantado yo antes. 

Me encontré a Max, el simpático italiano de Castelldefels quien corría la carrera de 125Km. El pobre andaba peor que yo, para no decir fatal con náuseas y con una rodilla herida. Decidimos seguir andando los dos. Me sentia responsable de el. Nos encontramos a mucha gente que tenía problemas, hasta que se nos acerco Ana Bustamante. Yo la conocía del Facebook y la admiraba por su espíritu de superación en las carreras muy largas en las cuales participo, como por ejemplo la Tor des Geants, para mí la carrera por excelencia. Subíamos charlando y su positivismo me daba como un empujón. La clave, según este pedazo de mujer con toda su sabiduría era, ir al ritmo que uno pueda, pero ir. En la bajada siguiente, casi me empujo ella de verdad, diciéndome que tenía la capacidad de tirar y así me puse a correr y disfrutar otra vez.

Djanina TransGranCanaria Advanced 2014
Djanina salada


Empezaba a hacer mucho calor, no podía comer casi nada salvo un poco de platano y beber me daba miedo. Aun así tiraba, sonriendo a la vida.
En Roque Nublo me deje mucho tiempo para hacer fotos y dejar allí la piedrita pintada a mano por Noe, esta niña con discapacidad cual ilusión es acompañarnos a cimas, de manera imaginaria, a través de su piedrita. http://serpadenoe.blogspot.com.es/

La piedra de Noe en Roque Nublo

Llegue a Garañón bastante fresquita, aunque el intento de toma de alimento me falló otra vez. Menos mal que había caldo. De allí salí con el gran personaje de Sergio Mayayo y mi viaje seguía siendo bastante alegre. Cada vez me encontraba mejor porque me aconstumbraba a la molestia, pero las bajadas técnicas antes de llegar a la noche se hacían interminables. Me habían entrado piedras en las zapatillas y de tanto bajar me daba pereza parar para sacármelas, así que empezaba a tener dolores en los pies. Mis bambas ya no eran negras sino casi blancas de polvo. 

Encontraba poco gente y la soledad forzada que uno suele vivir en estas carreras tiene un aspecto místico e intimo que me tiene enganchada. En que se piensa en estos momentos? Yo voy sin música, asi que me suelo distraer sola pensando en el pasado, en el futuro y observando el presente. A veces se me escapan palabras en voz alta. Esta vez, solo tenía un pensamiento: como se puede aguantar tantos kilómetros y desnivel sin casi comer? Aguantare? Me tocara la famosa deshidratación que todavía no he llegado a conocer? 

La noche había acaparado al dia sin hacer ningun ruido y como sabía que tampoco había bebido lo que hubiera tenido, me dio por tomar agua. Estaba al kilómetro 70 más o menos, me faltaba poco para llegar al penúltimo avituallamiento, muy poco después del largo viaje, y justo allí, al beber el primero trago de agua, tuve que vomitar. Cada uno sabe lo que es, devolver lo que no se puede devolver porque no hay nada. Las entrañas se convierten en nudo tenso y extremamente doloroso. Un bloqueo total. Me arrodille al suelo como si estaba rezando hacia el oriente, y mientras intentaba aliviarme bajo la luz del frontal me entro tanta rabia de la situación en la que me encontraba, muriéndome aquí en el medio de nada en la noche sola, que logre reincorporarme, levantarme, respirar y seguir corriendo, como si nada hubiera pasado. 

Al salir del último avituallamiento corría tan rápido, que los corredores que adelantaba se quedaban asombrados. Desgraciadamente de repente me encontraba en una urbanización y no veia ninguna señal. Mierda! Scheiße! Merde! No podía ser? Y los veía allí, en la lejanía, todas aquellas luces de frontales del otro lado del rio seco que se movían como en una maniobra militar amistosa. Se burlaban de mí!!! 

Desespere unos minutos. Cruce el rio y continuaba andando, enormemente triste a tan pocos metros de la felicidad. En los 2 últimos kilómetros conseguí motivarme para disfrutar de los últimos pasos corriendo. Lleve conmigo a un chaval holandés medio muerto y pasando la meta, donde no me esperaba nadie, me puse en búsqueda del médico. Me inyectaron algo - me daba todo igual - en el culo para aliviar la contracción del diafragma y de los abdominales y me puse en búsqueda de mi bolsa de recambio… 

H como Hecho, Happy & Haglöfs
 
Esta carrera ha sido para mí la más dura hasta el día de hoy y la primera en la cual mientras corría no pensaba en la cerveza que me habia ganado, sino en un caldito caliente para intentar reorganizar mis pobres organos que habian sido sacudidos durante casi 14 horas. 

A pesar de las condiciones adversas, estoy feliz haber acabado corriendo sonriendo y estoy muy agradecida: Gracias a Juan Carlos de Canary Sport por su ayuda, a Eduardo, Mariola y Patri mis otros amigos canarios por su acogida, a todos las mujeres y hombres corredores que iluminan mi camino compartiendo la misma pasión, a los voluntarios en los avituallamientos por su buen humor constante, a mis amigos siguiendome online todo el dia,  a mi cabeza por aguantarme en estas locuras ;-)

Master 40+ tercera ;-)


Happy End! A por la Serra de Tramuntana!!!!

martes, 26 de noviembre de 2013

1ra Ultra Trail de Collserola: buscando razones para no abandonar en 74 Km y 2700m+


Una ultra “corta” para acabar el año? Si! Vamos!
Encima si el escenario se deja destacar cada día delante de mis ojos. Y quizás por eso, lo tenia tan cerca que siempre pensaba salir a entrenar el recorrido algún día y nunca lo conseguí hacer. Es como vivir en Granada y nunca haber entrado en el recinto de la Alhambra.
En fin, lo tenía todo por descubrir! 

A pesar de las voces que me la presentaban como “fea”, tengo que decir que cada uno de sus 74Km ha valido la pena. Es sorprendente lo que uno puede tener al lado de casa.
Como desde el Km 10 y por un dolor tremendo en el tendón de Aquiles casi no podía correr, me tome tiempo para mirar los alrededores y dejar la mente fijarse más en lo bonito del momento y menos en las averías físicas. Salir de un bosque limpio y de su silencio para contemplar de un lado al Montserrat mientras teniendo a sus pies la magnífica ciudad de Barcelona como dormida, no se puede definir. No estás en las montañas, estas discurriendo por colinas ciudadanas pero  te sientes bastante arriba del todo. http://www.parcnaturalcollserola.cat/

Llegando al avituallamiento principal a mitad de carrera, me costó luchar en mi interior para seguir. Solo había recorrido unos 37Km y me parecía haber tardado una eternidad. El GPS lo había apagado hacia mucho rato y no quería saber nada de tiempo, hora, o lo que sea. Sabía que iba tercera. Me daba bastante igual y contaba con aquello de que cada momento me pasaría la nueva tercera. Pero la cuestión era otra: Quería saber si lo podría conseguir o no ? Sería capaz de aguantar la distancia, las subidas, el terreno a pesar de los dolores ? Hasta que punto podia activar mi mente para engañar al cuerpo ?
mis grandes seguidores: Niamh & Vitto

Encontrar a caras amigas como la de la fantástica Eva Alemany, beber un caldito Aneto, hacer uso del Spray Reflex y no parar mucho me ayudo a arrancar. Corría detrás de Jaume Costa, el me animaba, crucemos por primera vez el tubo de canalización con muchas risas y le perdí de vista porque, y a pesar de sus dolores de espalda podía correr más. Y así seguíamos, adelantaba a gente con aun más dolores que yo, me adelantaban otros con menos. 

Jaume y su buen rollo

Sobre el Km 50 empezaba a sentirme mejor. Estaba muy contenta no haberme quitado el paraviento porque iba perfecta de temperatura corporal. Me recordé de la TransGranCanaria, mi primera Ultra 2013 donde estrene el paraviento finito de color azul eléctrico. En aquella época pensaba que iba a ser la primera y última Ultra del 2013.  Pero estaba aquí en Collserola e intentaba finalizar mi quinta ultra. Mientras contaba los kilómetros y desniveles sumados en carreras 2013 empezaba a apretar los dientes porque me di cuenta que iba a por el quinto podio y me faltaban pocos kilómetros para conseguirlo.  Llegando a un punto de control en el bosque en bastante buena forma, me costó no desmayarme o vomitar al notar que no tenía más mi dorsal! Se me había caído. Se les deje a los del control las cosas de otros corredores que había recogido durante el camino mientras esperaba la decisión de la organización por si poder continuar o no. Yo recogía para otros sus cosas, alguien me podría recoger mi dorsal número 14. Me sentía perdida. Me subían los nervios. Al cabo de 10mn aparecieron Ernest  y Xavi, de Ashi Running y me ayudaron para arreglar el asunto y no dejarme caerme al suelo como una princesita débil en aquello bosque luminoso. 

Me dejaban seguir! Sabía que me podían descalificar, y cuanto más lo pensaba,  cuanto más sacaba los cuernos, mi postura se convertía de la de sufrimiento a la de combato. Ahora tocaba luchar. Me despedí de mis compis con el grito de la bestia en mi, el grito de una hembra a quien le acaban de quitar la progenitura. Me parecio haber despertado aquellos arboles a los cuales el invierno se le estaba quitando las hojas y la energia. Después y casi sin voz iba como nueva.

En los últimos 15Km se me pasaron los dolores de una pierna a la otra y mi piramidal izquierdo estaba a punto de reventar. Lo positivo de esta carrera es que acaba con muchas bajadas, bajadas muy “corribles” y allí iba. Adelantaba mucha gente con cara radiante porque sabia que la temporada 2013 estaba “chupada”,iba a acabar, a subir al podio y ya me imaginaba que las dos chicas delante no eran veteranas.  El podio de veterana  era mío!

Conseguido! Pero no se como????
La UTC 2013 me quedara en la mente como una ultra con un poquito de todo y nada de aburrimiento. Ha sido una prueba muy emocional e íntima donde encontré aún más fuerzas de superación sacadas de no sé qué rincón de mi cuerpo. Ha sido una pena no haber podido disfrutar más de los tantos tramos donde se podía realmente correr pero las carreras buenas se suelen repetir, así que… 


2014 continuaremos sonriendo a las ultras y a la vida !!!

Muchas felicidades a todos los amigos que lo intentaron o conseguieron!

martes, 22 de octubre de 2013

Como quitarse una espina en 100 Km y 4000 m+, UTSM 2013


Pensaba que esta sensación de vacío que siempre me suele invadir tras haber corrido una ultra se dejaría domar. Pero parece que no. A pesar de los centenos de “Me Gusta” y de los mensajes de todo tipo, estoy otra vez sentada en frente de la pantalla, y me cuesta concentrarme en mi trabajo, leo a  través de las líneas, las lágrimas bajan solas, llevándose al mundo de los recuerdos las sensaciones, los paisajes, el olor de la tierra y las caras encontradas a lo largo de este viaje.

Esta vez podía viajar a un país cercano, pero con tanta profundidad que a veces se convertía en un viaje en el interior del tiempo, en la memoria desconocida de las almas que pasaron a lo largo de los siglos por aquí. Sentían aquellos antepasados lo mismo al mirar los matices del otoño vistiendo la sierra ?  Al oír el juego del agua recién nacido resbalando con las piedras hacia el mar? Al oler este perfume, la esencia secreta de los seres del bosque y del vino del Montsant? Se preguntarían ellos también como la naturaleza había logrado formar unas rocas tan impresionantes como estas que dominan aquel mundo orgánico bajo sus pies. 



Y Yo Djanina Freytag, una hormiga en esta abundancia de regalos, iba corriendo las manos gran abiertas para abrazar a este mundo silencioso, para dejarme llevar a tierras catalanas tan profundas y limpias que el beber de sus aguas le deja a cada uno rejuvenecer. 

Y cuenta agua fresca aquella he bebido! Que placer llevársela con las manos a la cara para quitarse el tanto sudor nacido de la humedad tropical que hacia aquel día. Ya después de pocos kilómetros corría empapada y muy rápido me entraron unas rampas en casi todos los músculos importantes de las piernas. Desde el principio tenía cierta ansiedad, el viaje podría acabarse antes de la meta por fallo muscular. Cada vez que me entraba este miedo, me tomaba una pastilla de sales con un buen trago de agua e intentaba olvidarme de analizarme demasiado el cuerpo y su funcionamiento lógico.
La lógica me hubiera llevado a pararme y como suelo hacer el contrario de lo que habría que hacer, me puse a correr más. Y funciono! Por lo menos hasta que empezaron los primeros gemelos a pelearse en mi interior y yo a echarme la bronca a mí misma por la mala vida en la que me deje caer a los poco días de la carrera. Pero no! No podía ser! Algún enano travieso escondido detrás de los arboles intentaba tenderme una trampa. Conmigo no! Pensando en asuntos que me daban rabia, logre olvidarme de los gemelos y de los enanos. Y cuando estaba fatal de ánimo, pensaba en mis amigos Mia Carol y Xesc Terés que corrían 100 Kilómetros en pista de Terrassa.  Por suerte llegaba la parte llana y así me puse a correr y correr y adelantar y adelantar… cada vez que adelantaba uno, le saludaba y compartía unas palabras y a veces unos kilómetros. La mejor manera de animarse mutualmente en estas carreras. 

Los kilómetros pasaban, ya me había cambiado la ropa empapada, comido pasta, rellenado agua fresca y me sentía fuerte para continuar. No hay que añadir que cuando la gente te va animándote y diciéndote que vas primera noia y de los 15 primeros absolutos, entran ganas de más.  Y cuando llegas después de una buena subidita sobre el kilómetro 70 a un pueblo y que te encuentras a tus amigos, que han venido especialmente a verte… y si estos amigos nada menos son que la grande Niamh Ni Chuaig (la chica irlandesa con nombre chino que había conocido justo un año antes en un podio de una carrera de asfalto de 10 Km) quien acababa de ganar la carrera TSM y el campeón Salva Millán quien hizo tercero en la misma TSM… entonces ya sabes seguro que lo vas a lograr!

Pasando por uno de estos pueblos misticos, me cuesto no arrancarle de la mano el quinto fresquito de Estrella que una señora mayor le traía a su marido. Me ofrecieron hasta una, pero les dije riendo que tenía miedo a la descualificación, ya que no se podía tener ayuda externa ;-) Y tenía miedo a no tener en la mochila todas las cosas que se exigían de material obligatorio para esta prueba. Iba pasando en mi cabeza la lista del material e intentaba recordar si no me había olvidado de algo. A partir de cierto número de kilómetros, el cerebro ya solo está centrado en pisar bien, comer y beber… y llegar! Y el mío deja un gran hueco para el pensamiento en la cerveza de finisher!

Pero había que recorrer los últimos 20 famosos kilómetros. Ya empezaba a esconderse el sol y cuando encontré a Oscar Puerta, sabíamos los dos que nos quedaba la subidita de 1000 metros positivos. Lo que no sabíamos es que esta se hacía más bien en plan escalar que otra cosa. Levantar las piernas y tirar con los brazos de las cuerdas después de tantos kilómetros ha sido una experiencia muy épica. La recompensa fui por eso llegar a la cima y correr en la niebla bajo la luz de luna y de los frontales. Los últimos toboganes y bajadas se nos hicieron bastante pesados, ya que nos encontramos mucha piedra. Yo ya perdía la paciencia, estaba insatisfecha ir tan lenta después de haber corrido tanto pero me dolían los pies en las bajadas y veía mal. Oscar sufría en silencio, me enfocaba el camino y me iba calmando. 

Oscar Puerta, compañero de ultimos y duros kilometros

Llegar a meta atravesando a toda velocidad las calles de un pueblo antiguo bajo los aplausos de desconocidos y de niños mirándote con cara de admiración no tiene precio. Pasar la línea de meta y poder coger en los brazos a los amigos tampoco.


Niamh y Salva: 2 otros podios!!!!




Veteranos ;-)


Team work!!!!



 







Escribiendo esto ahora mismo, me hace sentir otra vez el nudo en la garganta. Pero vamos ya! Me he quitado la espina corriendo por fin esta Ultra a la cual no podía participar el año pasado por lesión. Me quite la espina melancólica escribiendo esta crónica y dejando mi nombre en los archivos del Montsant. 

Som hi!!!!!


Moltes gracies!!!!!