Durante
una entrevista con Nuria Picas, mientras le preguntaban cuál era su consejo
para corredores que se metían al Trail, su repuesta era “hay que comer y beber
mucho!”.
Llevo más
de un año llevando estas palabras conmigo, igual que ultra corro. Me las repito
en carrera internamente y me sé hasta la intensidad de la letra “R” que le daba
Nuria en aquella entrevista con su acento catalán a las palabras beber y comer.
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| Playa del Ingles /Maspalomas |
En mi
TransGranCanaria Advanced 2014, estas palabras iban a rellenar mi cerebro
durante unos 60 Km, se me acercaban en los pensamientos y se alejaban en cuanto
intentaba cogerlas. En cuanto el sol se puso a invadir el espacio y el tiempo,
en la silueta del paisaje árido que me rodeaba mis pensamientos me llevaban a
la busca de la meta invisble. Un cierto espejismo salvador me dejaba seguir pisando por
los caminos de tierra y roca, paso a paso, poc a poc, dándome cada vez la
esperanza de que la molestia me pasaría y dejándome pensar en cada curva que el
final era muy cerca, allí justo a la esquina...
Mis
problemas empezaron en el primer avituallamiento. Inútil que decir, que cuando
desayunas a las 5h de la madrugada para coger un “guagua” a las 6h y empezar a
correr a las 8h, el estomago ya está casi vacío. Sabiendo de las subidas que me
esperaban hasta el Garañón, tenía que comer. Y esto fui mi problema. Hasta aquí
iba genial de ánimo y forma, todas las molestias musculares habían desaparecido
para dejar pleno sitio a las ganas!!!! Muchas ganas!!!
Muchas
de mis noches anteriores se habían convertido en calvario por angustias. El tiempo
hasta viajar a Gran Canaria pasaba en cámara lenta mientras se me iban
acumulando el estrés familiar y la carga laboral a toda velocidad. Y sí!
pensaba en acercarme lo más posible del podio. Y sí! había notado en los
entrenos previos como un malestar al nivel del pecho que me daba dificultades
para respirar en subidas. Y sí! había ido el día anterior a la carrera a la
farmacia por notar como una acidez a la altura del tubo digestivo. Así que,
nada más comer un trozo de plátano al kilómetro 13, se me cierro el estómago. Me
puse a correr, pero a los pocos metros decidí volver al avituallamiento, ya que
me entraban nauseas. Tenía como una piedra debajo del pecho y mientras
intentaba vomitar me pasaban montón de gente, entre otros todas las chicas que había
adelantado yo antes.
Me encontré
a Max, el simpático italiano de Castelldefels quien corría la carrera de 125Km.
El pobre andaba peor que yo, para no decir fatal con náuseas y con una rodilla herida.
Decidimos seguir andando los dos. Me sentia responsable de el. Nos encontramos a mucha gente que tenía
problemas, hasta que se nos acerco Ana Bustamante. Yo la conocía del Facebook y la
admiraba por su espíritu de superación en las carreras muy largas en las cuales
participo, como por ejemplo la Tor des Geants, para mí la carrera por excelencia.
Subíamos charlando y su positivismo me daba como un empujón. La clave, según este
pedazo de mujer con toda su sabiduría era, ir al ritmo que uno pueda, pero ir.
En la bajada siguiente, casi me empujo ella de verdad, diciéndome que tenía la
capacidad de tirar y así me puse a correr y disfrutar otra vez.
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| Djanina salada |
Empezaba
a hacer mucho calor, no podía comer casi nada salvo un poco de platano y beber me daba miedo. Aun así
tiraba, sonriendo a la vida.
En
Roque Nublo me deje mucho tiempo para hacer fotos y dejar allí la piedrita pintada
a mano por Noe, esta niña con discapacidad cual ilusión es acompañarnos a
cimas, de manera imaginaria, a través de su piedrita. http://serpadenoe.blogspot.com.es/
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| La piedra de Noe en Roque Nublo |
Llegue a
Garañón bastante fresquita, aunque el intento de toma de alimento me falló otra
vez. Menos mal que había caldo. De allí salí con el gran personaje de Sergio Mayayo
y mi viaje seguía siendo bastante alegre. Cada vez me encontraba mejor porque me aconstumbraba a la molestia, pero
las bajadas técnicas antes de llegar a la noche se hacían interminables. Me habían
entrado piedras en las zapatillas y de tanto bajar me daba pereza parar para sacármelas,
así que empezaba a tener dolores en los pies. Mis bambas ya no eran negras sino
casi blancas de polvo.
Encontraba poco gente y la soledad forzada que uno suele vivir en estas carreras tiene un aspecto místico e intimo que me tiene
enganchada. En que se piensa en estos momentos? Yo voy sin música, asi que me
suelo distraer sola pensando en el pasado, en el futuro y observando el presente. A
veces se me escapan palabras en voz alta. Esta vez, solo tenía un pensamiento:
como se puede aguantar tantos kilómetros y desnivel sin casi comer? Aguantare?
Me tocara la famosa deshidratación que todavía no he llegado a conocer?
La
noche había acaparado al dia sin hacer ningun ruido y como sabía que tampoco había bebido
lo que hubiera tenido, me dio por tomar agua. Estaba al kilómetro 70 más o
menos, me faltaba poco para llegar al penúltimo avituallamiento, muy poco después
del largo viaje, y justo allí, al beber el primero trago de agua, tuve que
vomitar. Cada uno sabe lo que es, devolver lo que no se puede devolver porque
no hay nada. Las entrañas se convierten en nudo tenso y extremamente doloroso. Un
bloqueo total. Me arrodille al suelo como si estaba rezando hacia el oriente, y
mientras intentaba aliviarme bajo la luz del frontal me entro tanta rabia de la
situación en la que me encontraba, muriéndome aquí en el medio de nada en la
noche sola, que logre reincorporarme, levantarme, respirar y seguir corriendo, como si nada hubiera pasado.
Al
salir del último avituallamiento corría tan rápido, que los corredores que adelantaba
se quedaban asombrados. Desgraciadamente de repente me encontraba en una urbanización y no veia
ninguna señal. Mierda! Scheiße! Merde! No podía ser? Y los veía allí, en la lejanía,
todas aquellas luces de frontales del otro lado del rio seco que se movían como
en una maniobra militar amistosa. Se burlaban de mí!!!
Desespere
unos minutos. Cruce el rio y continuaba andando, enormemente triste a tan pocos
metros de la felicidad. En los 2 últimos kilómetros conseguí motivarme para disfrutar
de los últimos pasos corriendo. Lleve conmigo a un chaval holandés medio muerto
y pasando la meta, donde no me esperaba nadie, me puse en búsqueda del médico. Me
inyectaron algo - me daba todo igual - en el culo para aliviar la contracción del diafragma y de los
abdominales y me puse en búsqueda de mi bolsa de recambio…
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| H como Hecho, Happy & Haglöfs |
Esta
carrera ha sido para mí la más dura hasta el día de hoy y la primera en la cual
mientras corría no pensaba en la cerveza que me habia ganado, sino en un caldito
caliente para intentar reorganizar mis pobres organos que habian sido sacudidos durante casi 14 horas.
A pesar
de las condiciones adversas, estoy feliz haber acabado corriendo sonriendo y estoy muy agradecida: Gracias a Juan Carlos de
Canary Sport por su ayuda, a Eduardo, Mariola y Patri mis otros amigos canarios
por su acogida, a todos las mujeres y hombres corredores que iluminan mi
camino compartiendo la misma pasión, a los voluntarios en los avituallamientos
por su buen humor constante, a mis amigos siguiendome online todo el dia, a mi cabeza por aguantarme en estas locuras ;-)
Happy End! A por la Serra de Tramuntana!!!!
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| Master 40+ tercera ;-) |
Happy End! A por la Serra de Tramuntana!!!!





Soy un pesado porque te lo he dicho muchas veces, pero me repetiré una vez mas. Muuuchas felicidades por este nuevo ejemplo de superación de la adversidad, y por continuar demostrándonos a todos que además de gran corredora eres muy grande como ser humano!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarDjanina,
ResponderEliminarSolo un poco de eco de Ernesto.
Las historias de superación hay que contarlas y compartirlas, son energía para otros.
Felicidades por haber vuelto a ser la protagonista de “La historia de Djanina”, felicidades por como lo has hecho, por tu actitud, por entregarte en cuerpo y alma, porque en el camino nos has llevado contigo, por tus detalles incluso en los peores momentos, y por el cariño y la pasión que le pones antes, durante y después de tus gestas. De verdad que no hay cosa mas bella mientras hacemos nuestro camino, que dejar una parte de nosotros en cada paso, una parte de nosotros para regalarla a otros. Gracias por regalarnos y dedicarnos una parte de tu camino.
Cuídate mucho
Muchisimas gracias.... estas experiencias compartidas pero tb de vuestros comentarios son fuentes de energia y ponen esas luz especial que me aclara el horizonte. Seguimos!!! Un abrazo - aunque sea digital - que se sienta como uno de verdad
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