Pensaba
que esta sensación de vacío que siempre me suele invadir tras haber corrido una
ultra se dejaría domar. Pero parece que no. A pesar de los centenos de “Me
Gusta” y de los mensajes de todo tipo, estoy otra vez sentada en frente de la
pantalla, y me cuesta concentrarme en mi trabajo, leo a través de las líneas, las lágrimas bajan
solas, llevándose al mundo de los recuerdos las sensaciones, los paisajes, el
olor de la tierra y las caras encontradas a lo largo de este viaje.
Esta vez podía viajar a un país cercano, pero con tanta profundidad que a veces se convertía en un viaje en el interior del tiempo, en la memoria desconocida de las almas que pasaron a lo largo de los siglos por aquí. Sentían aquellos antepasados lo mismo al mirar los matices del otoño vistiendo la sierra ? Al oír el juego del agua recién nacido resbalando con las piedras hacia el mar? Al oler este perfume, la esencia secreta de los seres del bosque y del vino del Montsant? Se preguntarían ellos también como la naturaleza había logrado formar unas rocas tan impresionantes como estas que dominan aquel mundo orgánico bajo sus pies.
Benvingut
al Montsant! (http://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_de_Montsant)
Y Yo
Djanina Freytag, una hormiga en esta abundancia de regalos, iba corriendo las manos gran abiertas para abrazar a este mundo silencioso, para dejarme llevar a
tierras catalanas tan profundas y limpias que el beber de sus aguas le deja a
cada uno rejuvenecer.
Y
cuenta agua fresca aquella he bebido! Que placer llevársela con las manos a la
cara para quitarse el tanto sudor nacido de la humedad tropical que hacia aquel
día. Ya después de pocos kilómetros corría empapada y muy rápido me entraron unas
rampas en casi todos los músculos importantes de las piernas. Desde el
principio tenía cierta ansiedad, el viaje podría acabarse antes de la meta por
fallo muscular. Cada vez que me entraba este miedo, me tomaba una pastilla de sales
con un buen trago de agua e intentaba olvidarme de analizarme demasiado el
cuerpo y su funcionamiento lógico.
La lógica
me hubiera llevado a pararme y como suelo hacer el contrario de lo que habría que
hacer, me puse a correr más. Y funciono! Por lo menos hasta que empezaron los
primeros gemelos a pelearse en mi interior y yo a echarme la bronca a mí misma por
la mala vida en la que me deje caer a los poco días de la carrera. Pero no! No podía
ser! Algún enano travieso escondido detrás de los arboles intentaba tenderme
una trampa. Conmigo no! Pensando en asuntos que me daban rabia, logre olvidarme
de los gemelos y de los enanos. Y cuando estaba fatal de ánimo, pensaba en mis
amigos Mia Carol y Xesc Terés que corrían 100 Kilómetros en pista de Terrassa. Por suerte llegaba la parte llana y así me
puse a correr y correr y adelantar y adelantar… cada vez que adelantaba uno, le
saludaba y compartía unas palabras y a veces unos kilómetros. La mejor manera
de animarse mutualmente en estas carreras.
Los kilómetros
pasaban, ya me había cambiado la ropa empapada, comido pasta, rellenado agua
fresca y me sentía fuerte para continuar. No hay que añadir que cuando la gente
te va animándote y diciéndote que vas primera noia y de los 15 primeros absolutos,
entran ganas de más. Y cuando llegas después
de una buena subidita sobre el kilómetro 70 a un pueblo y que te encuentras a
tus amigos, que han venido especialmente a verte… y si estos amigos nada menos
son que la grande Niamh Ni Chuaig (la chica irlandesa con nombre chino que había
conocido justo un año antes en un podio de una carrera de asfalto de 10 Km) quien
acababa de ganar la carrera TSM y el campeón Salva Millán quien hizo tercero en
la misma TSM… entonces ya sabes seguro que lo vas a lograr!
Pasando por uno de estos pueblos misticos, me cuesto no arrancarle de la mano el quinto fresquito de Estrella que una señora mayor le traía a su marido. Me ofrecieron hasta una, pero les dije riendo que tenía miedo a la descualificación, ya que no se podía tener ayuda externa ;-) Y tenía miedo a no tener en la mochila todas las cosas que se exigían de material obligatorio para esta prueba. Iba pasando en mi cabeza la lista del material e intentaba recordar si no me había olvidado de algo. A partir de cierto número de kilómetros, el cerebro ya solo está centrado en pisar bien, comer y beber… y llegar! Y el mío deja un gran hueco para el pensamiento en la cerveza de finisher!
Pero había
que recorrer los últimos 20 famosos kilómetros. Ya empezaba a esconderse el sol
y cuando encontré a Oscar Puerta, sabíamos los dos que nos quedaba la subidita
de 1000 metros positivos. Lo que no sabíamos es que esta se hacía más bien en
plan escalar que otra cosa. Levantar las piernas y tirar con los brazos de las
cuerdas después de tantos kilómetros ha sido una experiencia muy épica. La
recompensa fui por eso llegar a la cima y correr en la niebla bajo la luz de
luna y de los frontales. Los últimos toboganes y bajadas se nos hicieron
bastante pesados, ya que nos encontramos mucha piedra. Yo ya perdía la
paciencia, estaba insatisfecha ir tan lenta después de haber corrido tanto pero
me dolían los pies en las bajadas y veía mal. Oscar sufría en silencio, me enfocaba
el camino y me iba calmando.
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| Oscar Puerta, compañero de ultimos y duros kilometros |
Llegar a meta atravesando a toda velocidad las calles de un pueblo antiguo bajo los aplausos de desconocidos y de niños mirándote con cara de admiración no tiene precio. Pasar la línea de meta y poder coger en los brazos a los amigos tampoco.
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| Niamh y Salva: 2 otros podios!!!! |
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| Veteranos ;-) |
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| Team work!!!! |
Escribiendo esto ahora mismo, me hace sentir otra vez el nudo en la garganta. Pero vamos ya! Me he quitado la espina corriendo por fin esta Ultra a la cual no podía participar el año pasado por lesión. Me quite la espina melancólica escribiendo esta crónica y dejando mi nombre en los archivos del Montsant.
Som hi!!!!!
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| Moltes gracies!!!!! |






Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarDjanina, no te conozco pero "me gustas" no pienses mal. Me gusta la gente apasionada, soys fuente de energía para vosotros mismos y para la gente a la que salpicais con vuestra fuerza. Me siento muy salpicado por esta crónica, siento envidia, envidia sana por supuesto y quiero y deseo sentir lo que tu has sentido, quiero sufrir como tu has sufrido, quiero llorar de emoción.......y lo he hecho otras veces...ya no me acordaba de esas sensaciones. Gracias por ponerme los pelos de punta, gracias por recargarme de energías, gracias por recoredarme antigüas emociones, gracias por compartir tu historia y te ruego que no te ofendas por mi envidia sana. Cuídate mucho majeta, no dejes de volar hasta tu cielo.....
ResponderEliminarmuchas gracias! Sea con alas, pies, o pensamientos todos intentamos alcanzar nuestros sueños...
EliminarDjanina, que sepas que yo sueño despierto y algún día te llegará un pedazo de mi sueño, prometido.......te llegará y cuando te llegue te acordaras de esta nota. Cuídate mucho
EliminarHola Djanina!...me han encantado tus crónicas de Cavalls y la UTSM...tienes la capacidad de transmitir esas emociones que se sienten corriendo una ultra (espero poder hacer mi primera en la próxima Cavalls....mucho respeto...;-)...y me gustan mucho esas conexiones que estableces con personas como tu, que sin conocernos, sabes que tienes unas cuantas cosas en común...enhorabuena por las victorias y por como nos las cuentas...;-)
ResponderEliminarMerci Trovador errante! La Cavalls es una carrera preciosa. Este año nosotros tuvimos suerte con el tiempo. A disfrutar de los entrenos y ojala de la carrera!!!!
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