martes, 24 de septiembre de 2013

Cavalls del Vent, del sol y de la Lluna - CdV 21.09.2013


A ver? Donde habíamos apagado el sistema “carreras de montaña” ? 
Le doy marcha atrás y me veo abandonando en el primer avituallamiento de la Volta a la Cerdanya a principio de Junio.

Necesito un RESET!!!!
Mientras me apago, tomo la decisión de no dejar de practicar el deporte que acabo de empezar y del que llevo una vida soñando. Decido no dejar de hacer lo que tanto me gusta. Decido empezar una nueva vida, a pesar de las consecuencias que esto tendrá sobre mi vida familiar. 
Mi nuevo reto deportivo: Cavalls del Vent 2013.

Esta vez necesito alguien para guiarme ya que no se ni entrenar, ni deletrear la palabra “disciplina”, ni siquiera estirar. Esta vez me lo voy a tomar en serio!
Contacto a un entrenador, Javi Castillo, que al mismo tiempo se está convirtiendo en mi colega de marca “haglöfs”. Somos un team y tenemos un objetivo: correr la carrera más “sexy” del pirineo.
Tres meses entrenando. Bici: que putada caerse cuando nunca has ido antes con pedales automáticos! Correr por asfalto: Genial! Soy corredora y estoy recuperando esta sensación de volar! Calor: A pesar de mis origines norte africanos, yo nací y suelo vivir en el Norte de Europa.  La opinión de Javi “ya, te acostumbraras!”. Ok! Apretó los dientes, bebo menos cerveza y más agua, tomo sales y vitaminas…. Hasta me pongo a hacer ejercicios de fortalecimiento… llegan días que me siento como Rocky Balboa! Llegan días hasta puedo oír la música de esta película en mi cabeza. Increíble!
Mi cuerpo cambia, mi mente cambia. Puedo aguantar más!

don't worry be happy

En tres meses me subo dos veces al Pirineo donde voy subiendo desde Bagá hasta el Niu de l’Aliga, para mí un lugar de los más misteriosos y atractivos no se bien porque, muy bonito no es. Pero cada vez que llego allí siento crecer en mi nueva fuerza, mientras me empuja el viento. Cavalls del Vent! Aquí está la esencia! Por eso estoy aquí! Quiero sentir el viento! Quiero que se lleve lo negativo de mí para que pueda renacer. 

Una semana antes de la prueba me mudo a vivir sola con mis dos petardos en un piso. La mudanza no ayuda a curar mis molestias al nivel de lumbares y ciático. Da igual. Es un paso indiferente para la humanidad pero muy grande para mi destino.La espalda se recuperara.
Mi hijo Emilio me quiere tanto que comparte conmigo su primer resfriado de la temporada escolar. A tres días de la prueba voy con fiebre y los bronquios cargados. No puede ser? Me parece tan irónico que solo se lo cuento a gente muy cercana o a los que me preguntan como estoy. Tomo paracetamol tres veces al día.  La noche antes de la carrera casi no tengo voz, pero a pesar de esto noto una luz dentro de mí. Una lucecita llena de ilusión. La misma que me acompañaba en estas noches llenas de incertitud. 

El gran día llega. En la salida por las calles medievales de Bagá (http://es.wikipedia.org/wiki/Bag%C3%A1) me siento grande y pequeña, paralizada y animada. Y noto una energía en mí, la intuición de que volveré aquí como finisher mas tarde. Mientras todo el mundo se mueve hacia delante, intento recapitular mis normas:
  1.  Eres amante de la montaña desde muy pequeña. Ella te dará fuerzas. 
  2. Piensa en los amigos, en tus niños que te van a seguir online todo el día
  3. Vas a sufrir de la espalda en subidas, así que plantéate empezar tu carrera en el Pas de Gosolans
  4.  Tienes 100Km para sacar estos mocos
  5. Piensa en esta cerveza más buena del Pedraforca que te vas a tomar cuando llegues 
  6.  Querías ser libre, pues dale todo porque esto es tu definición de la libertad absoluta
  7. Vas a sufrir. Lo que te gusta, por eso estas aquí.
Y allí estaba… toda la carrera… la lucecita… la luna. De día me dejo olvidar el dolor de espalda mientras miraba, encima de los montes, al sol en los ojos pero con cierta humildad. La luna me aclaro el camino más que el frontal mientras bajaba por caminos forestales absolutamente sola.
En su mirada llegaba a ver la cara de Teresa Farriol, amiga de muchos de mis amigos corredors.cat, Senglars y Koalas, a quien nunca llegue a conocer y a quien enteraron justo el día de mi 40. Cumple, el 1. De octubre 2012, día de Santa Teresa. 

Cavalls del Sol

Subí, baje, corrí a 4'/km, me cai dos veces, ayude a otros, salude, resbale, sonreí, me enfade, pensé, olvide, comí, bebí, sufrí, me alegre....llegue a meta corriendo sola, sola y feliz, feliz y libre, libre y nueva.

Siguiendo el camino de Teresa como actual campeona de Cataluña Veterana de carreras de ultra resistencia, me he sentido orgullosa haber podido llegar primera veterana en la Cavalls del Vent, la Cavalls del Sol y de la Luna. Durante la carrera he tenido muchos pensamientos y respecto a lo que significa la existencia, a lo grande que es nuestra naturaleza. Me he sentido cada vez muy emocionada cruzando los caminos  de tanta gente haciendo lo mismo que yo, gente con quien me siento muy conectada, gente quien gana por subirse al podio o por llegar a la meta. 

Haciendo carreras como estas sabes que lo único que puedas llegar a perder es la vida. El recuerdo siempre volara embalsamado con nuestros suspiros y respiros encima de estas montañas llenas de futuro.  

la recompensa


viernes, 24 de mayo de 2013

Cami de Cavalls 2013: Crónica de una lección



Lo pensé mucho, en si poner por escrito mi recién experiencia de carrera dolorosa o si dejarlo mejor para ocultar, al final a mí misma, la dura realidad del fracaso. Al final le voy dando tantas vueltas al recuerdo, que prefiero sacarme la espina ya para poder concentrarme en el cotidiano y encontrar otra vez esta ilusión, estas ganas de correr todas las ultras de este mundo antes de tocar el cielo.

Principio de Marzo: Transgrancanaria. Finales de Abril: Ultra Trail de Barcelona. Principio de junio: Volta a la Cerdanya 87K. Parecía como lógico correr el Cami de Cavalls en Mayo, tal como lo hice la primera vez, sin pensar en correr, sino en “descansar”, haciendo este viaje que me quedaba en la mente como algo bastante fácil y muy bonito.

Nada más llegar a Ciutadella para recoger el dorsal con número 2, me sentía observada. Me pedían interviews, me sacaban fotos junto con Mia Carol el ganador absoluto del año pasado. Aunque no sea especialmente supersticiosa, en aquel momento empezaba a sentirme presionada. Intentaba bromear y reír. Las emociones en mi cambiaban de un estado al otro. El angelito me decía de ser sincera frente a mi estado, el demonio  me dejaba sentirme fuerte y segura.  En la salida jugaban los dos ping-pong en mi interior. En el último interview  antes de ponerse a correr, conseguí  sacar tonterías, mientras al mismo tiempo me daba interiormente cuenta de lo absurdo que era lo que contaba. 

 
Y así ocurrió, nada más empezar a correr me puse muy seria. No, lo del viaje era ahora mentira. Sentía todos estos ojos como girándose hacia mí y sabía que me querían ver competir, porque me veían y trataban como una “campeona”. Pensaba en mi familia, en la ilusión que le daba que volvería a casa, como casi siempre, con un trofeo. Me imaginaba a mis amigos pasándose la noche delante del seguimiento on-line y comentando mis pasos en Facebook, sin que yo me pudiera enterar de nada. Los primeros kilómetros se corrían sobre asfalto y el ritmo al que me llevaba Juandi era bastante rápido. Allí ya tenía la garganta tan seca, que me recordé que había tenido una bronquitis unos días antes y que ahora me ahogaba porque tenía los bronquios cargados y no podía respirar de manera normal. No me podía poner a beber ahora! Intentaba tragar y sacar mucosidad, mientras el sudor me empapaba los ojos. Encima hacía calor! Qué horror!

Llegue al primer avituallamiento bastante bien. Allí me deje rellenar el bidón de una isotónica con un sabor extraño para mi gusto. Por primera vez en una carrera sentía ganas de vomitar. Seguí andando comiendo un trozo de plátano e intentando borrar la mala sensación en la barriga. Juandi iba delante de mí y le veía bien de piernas. Me daba envidia verle correr así y mientras más analizaba su pisada, cuando más me sentía envejecer. Mi cuerpo pesaba tanto que me costaba levantar los pies. Estos mismos empezaban a dolerme y en aquel momento recordé que todavía tenía una tendinitis en el empeine del pie izquierdo. Me la había ocultado a mí misma, hasta había pensado que cuando más correría, cuanto menos dolores tendría. Mientras pensaba esto, recordaba a la chica quien me adelanto e iba primera, la Laia Diez Fontanet – este nombre seguro que lo oiremos más en el futuro – y ella corría tal cual como me hubiera gustado hacerlo: segura, fuerte, elegante. Me daba bastante igual porque sabía que quedaban muchísimos kilómetros y podía pasar mucho. 



Mi llegada al segundo avituallamiento fui épica. Mientras intentaba mover hacia delante en subidas y bajadas de rocas, el cuerpo retomaba su poder sobre mí, dándome un pinchazo en la zona del glúteo derecho que poco a poco se dejaba sentir en toda la pierna hasta el exterior del pie. Genial. Había conseguido casi paralizar a mis dos piernas. Encima me dolían los lumbares, me subía la migraña…
Mi idea de correr el cami de cavalls bajo 30 horas se había volado hacia el sol que parecía reírse de mí. Cuando tome la decisión de parar antes del desmayo moral, no me interesaba nada, ni los paisajes bucólicos, ni el color del mar tan limpio. En la pintura del cuadro solo veía una abuela completamente sudada, con artrosis, tonta. 

En los momentos malos, es cuando más se aprende me han dicho. Sobre todo he aprendido que hay cosas peores en la vida que parar a tiempo practicando su hobby. Pero la lección para mi queda: no salgas a correr 185Km cuando no el cuerpo no este bien recuperado.

Muchísimas gracias a todos los corredor@s que acabaron o intentaron acabar esta prueba, que las condiciones climáticas pusieron aún más dura. Al haber vivido el Cami entero ya una vez me siento muy unida a los destinos de las almas conocidas y desconocidas.  Vivir una ultra es también vivir una prueba de humanismo.

To be continued…

martes, 30 de abril de 2013

114 Km, 5000m+, lluvia, viento, barro, niebla: 100% Ultra Trail de Barcelona!

Después de haber encontrado a principio de marzo un botón escondido en mí tras correr la Transgrancanaria, no tenía ninguna duda de que en la Ultra Trail de Barcelona sería capaz de apretar un poquito más.  No me interesaban ni el desnivel, ni los kilómetros, ni la participación de las grandes campeonas Picas y Roca, ya que de todas formas tengo un nivel muy distinto. Ni siquiera que sea campeonato de Catalunya. Solo pensaba  en esto, en esta capacidad de aguante para correr y correr a lo largo del recorrido.

“Si hace calor, me voy a morir!” Parece que la naturaleza me haya oído y hecho caso! Cuando supe de las previsiones de lluvia, casi daba saltos de alegría. Y así fue! Nada más mojarse completamente los pies en el charco enorme justo antes  de ponerse en la cola de la salida y lista. No me iba a parar ningún charco! Que vengan los charcos!!!! Quiero más!!!!!

Gracias a Emi por esta foto y por venir a apoyarme a pesar del mal tiempo!


 Tras haber conseguido entrar en el cajón justo antes de la salida, haber sido enseñando el material obligatorio mientras se contaba atrás, sabía que nada me podria parar y que llegaría a meta. Los saludos en mi espalda me estaban reanimado, veía a gente que todavía corría en sentido contrario para pasar la alfombra de la salida y pensaba en lo bien que lo tenía yo.  Las colas en los primeras subidas campo a través no me inquietaban tanto. Claro quería correr, pero era claro que tendría muchísimos kilómetros y horas para hacerlo.  La gente estaba totalmente parada, llovía pero a pesar de esto la atmosfera era buena. La gente hacia bromas, se reía, se llamaban… de que ayudaría quejar, como cuando estas con el coche en un atasco y no sirve de nada pitar.

El viento, la lluvia, la niebla. Guay! Que sensación de libertad! Me encuentro en otro estado. No soy yo. Soy un animal salvaje y ingenuo que acaban de desatar por primera vez. Casi no reconozco los paisajes donde suelo salir a correr. Es una aventura justo al lado de casa, un viaje en mi interior en busca de una felicidad íntima, que los que están en sus casas encerrados por temer el tiempo no podrán jamás entender.  Estoy viviendo otra vez mis sensaciones de niña, cuando me aventuraba en los bosques al lado de casa para correr, hablar con los árboles y huir de los demonios que me amargaban la vida. 
Buen trabajo bambas Haglöfs Gram Comp Q!


“Sabes que vas tercera?” En unos segundos entiendo que voy YO detrás de Nuria Picas y Emma Roca. Woahhh! Voy volando, nadie y nada me parara! Se me quita el dolor ciático. “Vas segunda!”. “No, no puede ser!”. “Si! Nuria Picas ha tenido problemas técnicos y se ha retirado”. “Problemas técnicos?“. „Sí, una lesión”. “ah, claro, ella es una máquina y por eso sus problemas son técnicos”. Dejo a los voluntarios riendo y apretó un poco más, pero en las bajadas de rocas voy como una abuela. No que sea yo las más fuerte en bajadas, pero con la molestia del tobillo derecho prefiero ir con cuidado. Aun asi (o quizás por eso) resbalo dos veces. De paso por segunda vez en Begues voy bien, me voy a cambiar y poner mallas largas, ya que con la humedad he tenido una rampa bestial en el isquio derecho. Me pongo calcetines y zapatillas secas, aunque dudo en este momento de que ayudara mucho. Me cuesta cambiarme y al salir del vestuario me está mirando la tercera, la otra Nuria. Trago rápido el caldo y un poco de pasta y voy! Sé que voy rápido y bien y se lo que quiero. Ni siquiera el mordisco del perrito que me ataco en el bosque al salir de Begues me va a hacer parar. Al dueño del perro le hago la bronca en alemán, y él se queda mirándome con boca abierta, totalmente atontado.  Al reflexionar me doy cuenta de que no controlo mi cabeza, sea para correr. Tengo que comer y beber más!

Cuando por casualidad me entero de que han recortado el recorrido en unos 13 Km por mal tiempo, sé que tengo que darle todo.  La noche llega y me despierta, ya que tengo que concentrarme más. Me encuentro a José, un chaval de Barcelona con muchísima experiencia en ultra trails y está bastante enfadado porque tiene un dolor en el pie. Me quedo con él en la noche. Nos acompaña un chico portugués y así vamos los tres. Y nos pasa algo que parece increíble: no entendemos el desvio en el punto de control cerrado, nos ponemos a subir y subir por un camino de asfalto. Al bajar nos dicen que nos hemos equivocado y hecho el bucle que habían suprimido. En un caso “normal” me hubiera dado igual, pero al oír que la chica que iba detrás me paso hace más de una hora y media, estoy deprimida. Tanto esfuerzo y ahora esta tontería. Nos dicen que nos quedan 30 Km, trago la saliva y sé que no hay otro remedio que seguir, esta vez con ganas de llorar. No tengo ni fuerza para los sentimientos de rabia que me quieren invadir. Menos mal que José tiene las palabras para animarme, utilizando una retórica digna de una película de guerra americana. Eso es, tengo que seguir luchando y no ponerme a llorar como una chica!

Los últimos kilómetros a Sitges pasan de manera bastante alegre. Vamos hablando mientras pisamos los últimos charcos que crucemos bien por la mitad. Al llegar a la meta,  no tengo emociones. No me puedo ni alegrar de haber sido finisher o tercera.  Allí me encuentro a la Nuria atónita que me pregunta lo que me habia pasado. Cuando se lo dice está muy triste por mí. La felicito por su carrera y su segundo puesto y me voy a duchar. Voy a intentar quitarme el barro y encontrar mis pensamientos positivos que se quedaron allí perdidos en el famoso bucle. 

Una ultra trail es como una vida, nos hace vivir momentos mágicos, momentos de desesperación y nos hace renacer con ganas de correr más, detrás nuestros destinos. Y quien hubiera dicho que con 40 años y tras correr mi tercera ultra, iba a prestar mi peldaño a la grande Emma Roca para que pueda bajar del podium y que me iba a convertir, sea por unos momentos de gloria, en campeona de Catalunya veterana ;-)

 

lunes, 11 de marzo de 2013

TransGranCanaria 2-3 Marzo 2013





„Cuantos Kilometros vas a correr?“ Es lo que me preguntaba la mayoría cuando se enteraba de mi participación en la Transgrancanaria, poniendo una cara de susto y dándome a pensar si estaba a punto de cometer una locura o no.
Desde Junio 2012 que tenía la inscripción casi finalizada, ya que solo faltaba el certificado medical que solo se podía dejar sellar a los tres meses de la prueba.

Después de mi primera Ultra-Trail, la que recorre el cami de cavalls de Menorca no tenía duda de que podría aguantar tantos kilómetros. Más bien temía el desnivel positivo, sobre todo porque en alguno momento dado, creo que antes de Navidad me enteré del cambio del recorrido de aquella 10. edición de la prueba y cuando de repente se trataba de añadir unos 2000 metros positivos más, mi motivación para la prueba no era la misma. Sentía una mezcla entre miedo y respecto a la cosa. Y como no, si nunca había hecho tanto desnivel como los 7300 metros que me esperaban. Al final trague esta cifra, intente borrar la de mi mente y concentrarme en el hecho de que tenía muchas ganas de vivir la experiencia Transgrancanaria. Ya en mi cabeza no se trataba más de una carrera, sino de una excursión o quizás expedición… y mis amigos me habían regalado el vuelo y el frontal para llevarla a cabo.  Mi marido se encargaba de la casa y los niños. Podía cumplir lo que quedaba para mucha gente sin recursos materiales o físicos como un sueño inalcanzable. No podía fallar. Sabía que llegaría a la meta, igual como! Sabía que iba a aprender mucho en pocas horas ¡

Pasaron los meses, las semanas y los días. Entrene como podía, dos veces la semana con las chicas de l’Aurun Store y los fines de semana las tiradas más largas con mis compañeros del Senglar’s Team.
A dos semanas de la prueba tengo el cuerpo con pocas lesiones, no me han pillado los resfriados de los peques, y a pesar de una nervosidad ajena que deja mi corazón pintar muy mal en el electrocardiograma necesario para conseguir el certificado medical de la prueba, tanto la prueba del esfuerzo como la análisis de sangre dan resultados muy positivos. Estoy bien! Estoy super bien!!!  A esto se añade como último entreno largo una tirada a ritmo de ultra-trail, recorriendo 60 Kilómetros con 2500m de desnivel positivo  donde acabo con muy buenas sensaciones y fuerzas para más. Ya está! Lista! Transgrancanaria 2013 voy!!!!

Llegue a Las Palmas con una migraña tremenda y mala sensaciones de barriga.  Mala señal? Pues una cosa muy normal que nos toca a nosotras mujeres… cuando no tienes la regla, te pilla la ovulación. Vaya mierda! Un par de Ibuprofeno más tarde me encuentro con mis acompañantes, Benet que conocí en la Ultra del Cami de Cavalls y que tampoco tenía idea de tanto desnivel  y Max el simpático italiano de Castelldefels quien iba a participar en su quinta o sexta Transgrancanaria en medio de la elite mundial del Trail Running. 

Aunque no me guste mucho, pido hacerme foto con Nerea Martínez y corredor preferido, Zigor Iturrieta. Allí me doy cuenta de lo que es una carrera internacional. Nada que ver con las carreras populares que suelo hacer por aquí. Hay muchísimo nivel.  Aquí lo importante es participar y estar en la lista de los Finishers! Pero aun así en la pasta party comes al lado de Philipp Reiter y en tu espalda tienes a Miguel Heras. Toda gente muy normal. Me gusta!

El viernes hay que ver como matar el tiempo hasta medianoche, cuando se hará la salida desde el pueblo de Agaete. Nos vamos a una presentación de Marc Olmo, el italiano de 65 años y leyenda del Trail Running. Hasta este viaje no sabía quién era y después de la presentación, donde él iba contestando a preguntas me quedo como si hubiera tenido una visión. Este señor me inspiraba paz, sabiduría y respecto a las cosas esenciales: los demás, la naturaleza, si mismo. En esta entrevista lo único que no va a respectar será Berlusconi ;-) Se me graban en la cabeza 3 reglas suyas para la carrera: los 40 primeros kilómetros habrá que tomárselos con calma que son las más duros, los 40 siguientes serán para correr, los últimos 40 kilómetros serán para aprovechar del paisaje. 

El día no tiene fin. Todo se gira en comer, descansar y preparar el material. Las previsiones de tiempo son malísimas y anuncian lluvia fuerte. No tengo chaqueta con Gore-Tex. No me alarmo mucho pero Juandi está inquieto y me deja una suya que tenia de recambio. Confió en mi material de Haglöfs. Me he leído las descripciones por internet antes de salir. Las bambas me inspiran confianza. Me siento bien dentro y no me importa mucho estrenarlas en Gran Canaria. La mochila me parece demasiado grande pero por lo visto es impermeable, así que me la llevo en vez de la Salomon.

Pero fin llega la hora de salir del hotel. Tengo dolores de estómago todo el día y la digestión fatal. Casi no me quejo. Intento no pensar en ello y tampoco en el gemelo derecho que de repente se ha puesto como una piedra. En cuanto al dolor ciático, lo disimulo bajo un parche de calor.  

En Agaete, todo es fiesta, música. La gente de todas edades vestida de ropa de salir se mezcla con los corredores, como si se hubieran vestido así solo para nosotros y para celebrar este evento anual como si fuera reyes. Todo el mundo parece feliz. El ambiente me tranquiliza hasta que casi tendría ganas de sentarme también allí en un bar y mirarme el espectáculo con una caña en la mano. Pero ya viene la hora de la verdad. Hay que ponerse en la cola de la salida. Mis amigos se ponen en segunda línea, justos detrás de los profesionales y me siento estresada. Sebastien Chaigneau, ganador del año pasado y compatriota francés con quien tuve la oportunidad de charlar por la mañana, me saluda con la mano y me sonríe. Seguro que he puesto una cara de tonta. Estoy inquieta… que hago aquí?

Mientras mis compañeros Juandi y Max tiran por delante súper motivados y fuertes, intento recordar las palabras de Marc Olmo, intento oír la voz en mí interior que me dice de tranquilizarme, de no seguir el ritmo de esta gente delante.  Tengo que calentar este gemelo, tengo que dejar mi corazón encontrar su ritmo, tengo que ir con respecto a la primera subida: unos 10 Kilómetros subiendo a 1300 metros en la noche.  

Todo el mundo a mi alrededor va con bastones y van bien. La gente me va pasando. Me da igual me digo. Quedan 120 kilómetros y puede pasar mucho. Pero sí que dudo de mi misma en esta primera subida. Los caminos se hacen más estrechos y tengo gente detrás. Tengo la impresión de molestar, hasta que me doy cuenta de que aun sin bastones voy marcando el ritmo. Empiezo a ver más claro y mi optimismo habitual reaparece poco a poco. Por fin llegamos a la cima, se puede correr y allí voy adelantando a bastones. Corro y corro en solitario, es noche y todo es nublado. Me da igual, me siento bien, el marcaje parece bueno, empiezo a levantar el pecho. El ruido de los bastones en mi espalda se oye cada vez menos. A cierto punto en un corriol sigo a una pareja que se habla francés y vestida igual. Ella es corpulenta con unas piernas como jamones, el delgadito. Parecen muy concentrados. Me doy cuenta de que las señales no están y les aviso. No me dicen gracias, la mujer empieza a echarle la bronca al chico quien iba delante “te había dicho de fijarte en las señales… ”. Vamos por atrás y los tengo a ellos detrás. Asi me doy cuenta de que mi frontal no luce! Ahhhh mi nuevo NAO que nunca había utilizado antes ya tiene las baterías vacias… o a lo mejor un defecto? Se lo comento al chico francés cuando lo dejo pasar después de su compañera estresada por el camino correcto y no me hace caso!  Le digo que si me podría poner luz para que cambiaría las baterías y le da absolutamente igual! Justo después viene un chaval canario y el si que se para para ayudarme. Me cambia el mismo las baterías. Le digo que lo siento haberle parado y me contesta “Yo no tengo prisa! Tu quizás?”. Esta es la actitud que conozco!  Vamos los dos subiendo juntos, en las bajadas nos perdemos de vista y en subidas le alcanzo otra vez. Me felicita por mi nivel de castellano y a cierto punto el camino es una pendiente de asfalto que sube a una cima con una roca enorme. Parece que está nevando. Voy genial. Adelanto a mucha gente, adelanto a los franceses y desde allí de tanta rabia voy como una moto. Llego al lado de un chico que parece sufrir. Le pregunto si está bien y si necesita algo. Charlamos un poco. Viene de Asturias y ha hecho varias Ultra-Trails. Le animo diciéndole que es joven y fuerte. Me deja adivinar su edad y bajo la luz del frontal le doy unos 27, como mi compañero de entreno Oscar a quien me deja pensar. Tiene 28 me dice y me pregunta por mi edad. Cuando le digo que tengo 40 no se lo quiere creer. De repente en la noche el cante de las ranas esta callado por el de una ambulancia. En aquel momento sabes que vienen a por un participante y deseas que no sea nada grave. El jovencito me dice que vienen a recogerle a él. Me rio y le contesto que para una chaval de 28 años asturiano seguro que no vienen. Le ánimo y me voy. Me siento fuerte.  No siento ni frio, ni lluvia, ningún dolor. No pienso en nada. Corro sin pensar si el ritmo esta adecuado o no, por sensaciones, sensaciones indescriptibles. Me siento libre y feliz!

Se hace de día y esta transición me encanta, aunque de sol no se ve ningún rayo. La lluvia está cada vez más fuerte y las nubes dan al paisaje un aspecto místico. Voy absolutamente sola y corro en el barro de un camino forestal donde muchísimos otros pies dejaron sus huellas. Voy mirando las huellas y me rio mucho pensando cual serán las del Zigor y que si le viera en la meta, le diría que tarde tanto porque intentaba seguir sus pasos ;-) 

No sé a qué punto de control era, cuando de repente y después de haber saludado, comido y recargado bebida veo a una silueta femenina con bastones que justo pasa la alfombra de tiempo. Salgo con ella y muy rápido vamos hablando. Se llama Dreama, viene de USA y vive en Alemania y se convertirá en el mejor contacto de la carrera. Ella está un poquito preocupada por la posición que llevamos. A mí me da igual. Ni lo he preguntado ni me lo han dicho. Sigo corriendo como puedo y ya está. Compartimos las dos las bajadas técnicas sobre rocas resbalantes, subidas empeñadas, cruzamos rieras y saltamos muros, le aguanto los bastones cuando tiene que aliviarse, llegamos las dos en el punto más alto, la espero antes de entrar en el control de Garañón al kilómetro 80, clave de la carrera. Aquí nos vamos a cambiar y a comer algo caliente. Si hemos llegado aquí acabaremos la carrera. Después de quitarnos la ropa empapada, de hacernos unas fotos continuamos nuestro camino con muchas ganas, aunque Dreama tenga unos dolores en un pie. Pero es fuerte. La ánimo y más allá ella me animara cuando me entraran dolores de barriga. A cierto momento vamos pasando una chica con brazalete identificando que correr la larga. La pobre está hecha polvo. A pasarla en subida la animo. Pero sé que vamos ganando plazas y como nos había dicho en una avituallamiento que íbamos 5 y 6, ya nos veíamos entrar en meta como 4 y 5. Íbamos bien aunque en las subidas se dejaba notar el cansancio. Desde Garañón nos acompañaba el sol y cierto calor así que los paisajes eran encantadores y con esto intentaba yo distraerme y animar a Dreama. Me sentía responsable de ella. Me sentía mayor y con más dureza mental. Recuerdo entrar y salir en uno de los últimos controles en Teror a toda velocidad, provocando así asombro en las caras de la gente asistiendo al espectáculo. Y Dreama con sus bastones siguiendo.

En el penúltimo avituallamiento nos alcanzó Benet. Que sorpresa! Todo el tiempo pensaba que había seguido a Juandi y Max y que iba delante con ellos. Nos preguntábamos como andaban los dos. Benet se sentía super bien y como quedaban pocos kilómetros se fue corriendo animado, diciéndome que nos veíamos en la meta.  Y sí! A cierto punto piensas que cada minuto vas a llegar… pero no es así! Nos encontramos de repente con lo que llaman el barranco, una riera seca llena de piedras. Alli empeze a enfadarme y de tanto enfado me puse a correr a tope los más o menos 3 kilómetros de barranco. La gente iba andando allí, y la mayoría tenía el brazalete azul, es decir que participaban en la carrera de 83 kilómetros, la advanced. Cuando veían que teníamos el brazalete amarillo, se paraban y gritaban a los demás delante para dejarnos paso. Y cuentos ánimos hemos tenido! Una pasada! Una vez pise mal pero seguía y seguía a buen ritmo, saltando entre las piedras, así que en el último avituallamiento pille a Benet otra vez. 

Los que me conocen saben que no tengo paciencia y en aquello momento sigue todo el rato con Benet hacia delante, casi sin mirar atrás a por Dreama pero pensando en ella y sabiendo que iba a seguir y que no me lo cogería mal. La noche volvió y tuvimos que sacar otra vez los frontales. Habia bebido coca-cola en el último avituallamiento y se me puso como una capa encima de los dientes con una sensación muy desagradable en la boca. Tenía ganas de caldo para quitarme este sabor, ya que ni siquiera el agua ayudaba. Las últimas subidas eran durísimas. Mi humor desde el barranco malísimo pero Benet intentaba calmarme. El último tramo antes de llegar al mar pasaba por una zona industrial donde ni se veía la meta. Solo se podía oír de vez en cuando la música. Me pareció interminable. Tenía ganas de matar los organizadores de la prueba por haber puesto este final. 

Solo una vez cruzar la calle, entrar por un parking y allí ver a Juandi y Max cambiados y fresquitos me dio un último suspiro y me dejo acabar con un sprint y un salto de felicidad. Ni me di cuenta de que en el micro llamaban mi nombre y comentaban que era la ganadora de la Ultra Trail de Menorca, ni sabía qué posición llevaba al final. Era todo igual, todo excepto esperar a Dreama y cogerla en mis brazos por unos segundos antes de dejarme llevar por mis compañeros de viaje a una cerveza…. y realizar que me habia conocido a mi misma un poco más y que parece que haya mucho más en mi por sacar ;-)











martes, 22 de mayo de 2012

De 5 a 185



Un par de años de estudios, trabajo, casamiento y niños más tarde, el cuerpo pesa más, las piernas se han quedado dormidas pero la voluntad está viva. El recuerdo de los momentos mágicos después de mi primera media-maratón, de mis maratones... el recuerdo de la muchedumbre, de los apoyos en carreras de asfalto de un lado, el llamado de la naturaleza y la búsqueda de cierta soledad del otro me reaniman.

Es el 6 de diciembre 2011, el día de San Nicolas, día de fiesta para los peques en nuestra casa franco-alemana. Me lazo las zapatillas ultra ligeras con el chip amarillo que ya hizo varias mudanzas conmigo en los últimos 15 años, me pongo en la cola de la salida un poco detrás. Nos lanzamos todos corriendo como locos, de paso saludo a los del pueblo que conozco,  se los agradezco a los demás que van animando con una sonrisa y me quedo primera mujer en cruzar la meta. Mi marido y mis niños están emocionados cuando llaman mi nombre para darme la copa. Al oír la palabra de primera “absoluta” antes de subirme al podio es cuando noto por fin cierto nudo en la garganta, como si supiera en el momento que esta gloria ya era pasada. Estamos hablando de la Pujada al Castell 2011 de Castelldefels, estamos hablando de 4900m. Pocos días más tarde, me apunto a la
ultra-trail cami de Cavalls de Menorca.  Es el regalo que me hago a mí misma para navidad. 185,3Km non-stop saliendo el 18 de mayo 2012. El desnivel no me interesa porque no lo sé cuantificar. En breve, no tengo idea pero la aventura me anima!

Las semanas van pasando y en plena preparación de mi reto cultural, a saber la maratón de Roma 2012, al probar nuevas zapatillas me quedo con problemas de ampollas que casi me impiden correr. El tal ”Juanete” se convierte en mi enemigo! Sin embargo corro un buen tiempo en los 10 Km de Sitges y me quedo segunda... más tarde en febrero participo en la media-maratón local de Gava-Castelldefels-Gava y sin quererlo bajo de los 1:30h y quedo cuarta.

Ritmo, series, estiramientos… son algunas de las palabras que no conocía ya que desde pequeña solo había corrido siguiendo el modelo “corre por caminos que no conoces, piérdete, coge esta última subida o alcanza este último árbol y prepárate a volver”. En fin: corre libre, disfruta y lucha! Mi sueño de niña: descubrir el mundo corriendo. Cuando hice mi primera salida con el Senglar's Team el día 26 de febrero del 2012, es cuando me di cuenta que había más gente con la misma visión, gente a quien le daba igual el tiempo, el ritmo y todo esto. Aprendí a esperar a otros y corriendo los más de 42 Km del GR 92 desde Sant Boi hasta Sitges realice que iba sonriendo todo el tiempo... esto era lo que buscaba, este hasta ahora desconocido “Trail Running”!

Si te imaginas una “carrera” de más de 185 Km y pico en tierras desconocidas cuando nunca has corrido más que la distancia de maratón, no puedes limitar el tiempo, no puedes decir “voy a correrla en tantos minutos por kilómetro o en menos de tantas horas”, no te imaginas nada o quizás solo que si logras alcanzar el avituallamiento principal a mitad de camino, te dejaras llevar al hotel para acabar el fin de semana tomando copas en el bar de la piscina. Y te lo habrás merecido porque habrás corrido 97Km, es decir casi 100!!! Pero sí que en un hueco de mi cabeza, tenía una visión aunque muy lejana de que lograría dar la vuelta completa, sea andando y pasando las dos noches fuera.

Correr de noche. Lo que más me ilusionaba, así que me daba igual no haber tenido experiencia con el frontal. Tampoco me tome mucho la cabeza pensando que solo había corrido unos 30Km con las nuevas bambas que me tuve que comprar cuando poco tiempo antes del evento se me partieron las que tenía en primera carrera de Trail, la cursa de la Talaia. Desgraciadamente tuve una lesión del gemelo izquierdo 15 días antes del CdC así que no pude estrenarlas como se hubiera debido. Igual! La nueva mochila también la estrenaba en Menorca y el frontal!

En la noche anterior a la carrera me presentaron a Jordi, la persona que estaba dispuesta a llevarme consigo, y me supo muy mal explicarle que no tenía nada de idea concreta como se corría una ultra, solo una visión y una motivación como para subirse en seguida al Himalaya.
Seguro que Jordi se habrá preguntado que torpe  le habían pegado cuando me caí más o menos en el kilómetro 5. Antes del kilómetro 20 me iba a caer 2 veces más! Cuando el pobre hombre me preguntaba asustado que tal iba, solo le podía decir que hasta que no gritaría todo estaría bien y que para que yo me pondría a quejar tenía que ocurrir algo muy grave. Las heridas era superficiales y no volví a caerme más en los 165Km siguientes, ya que me había acostumbrada a levantar más las patas en caminos de rocas y a concentrarme más en la carrera y desafortunadamente menos en la belleza del paisaje.

Por fin llego la noche y aunque no había luna, lo pase genial y exactamente como lo había pensado! A parte de la temperatura alrededor que era óptima, moverse en la obscuridad sin hacer mucho ruido, te da la impresión de pertenecer a un mundo secreto, de compartir algo muy especial con los árboles y los animales que te están observando. Había momentos en los que ni siquiera sabía si el mar era lejos bastante para no caerse desde la orilla o de repente solo a un paso cuando las olas chocaban con tanta fuerza contra la cuesta salvaje que tenías la cara llena de agua salada. Vivir esto debajo de la luz del frontal provoco en mi un sentimiento de libertad absoluta y si lo tuviera que repetir ya no me molestaría estar sola, aunque tendría que concentrarme más en el camino y el marcaje, porque de tanta felicidad, seguro que me perdería ...

Al fin y al cabo soy muy feliz de que hasta los últimos 40 Km siempre me notaba en la cara la sonrisa y las ganas de ver más y de ir más lejos, monte tras monte, playa tras playa. Ganar no era mi reto. Lo que deseaba desde el principio era no abandonar y quedarme con mi acompañante de camino para conseguir dar la vuelta completa. Me subí al podio andando de manera casi normal y con casi menos dolores que después de la maratón de Roma.

Hasta el día de hoy no he podido entender realmente lo increíble que les parece tanto a mis amigos como a mí misma que haya recorrido lo mas de 185,3Km del cami de cavalls sin pararme más de una hora... Quizás será porque lo he disfrutado mucho haciendo lo que más me gusta y lo que siempre he querido hacer...