martes, 26 de noviembre de 2013

1ra Ultra Trail de Collserola: buscando razones para no abandonar en 74 Km y 2700m+


Una ultra “corta” para acabar el año? Si! Vamos!
Encima si el escenario se deja destacar cada día delante de mis ojos. Y quizás por eso, lo tenia tan cerca que siempre pensaba salir a entrenar el recorrido algún día y nunca lo conseguí hacer. Es como vivir en Granada y nunca haber entrado en el recinto de la Alhambra.
En fin, lo tenía todo por descubrir! 

A pesar de las voces que me la presentaban como “fea”, tengo que decir que cada uno de sus 74Km ha valido la pena. Es sorprendente lo que uno puede tener al lado de casa.
Como desde el Km 10 y por un dolor tremendo en el tendón de Aquiles casi no podía correr, me tome tiempo para mirar los alrededores y dejar la mente fijarse más en lo bonito del momento y menos en las averías físicas. Salir de un bosque limpio y de su silencio para contemplar de un lado al Montserrat mientras teniendo a sus pies la magnífica ciudad de Barcelona como dormida, no se puede definir. No estás en las montañas, estas discurriendo por colinas ciudadanas pero  te sientes bastante arriba del todo. http://www.parcnaturalcollserola.cat/

Llegando al avituallamiento principal a mitad de carrera, me costó luchar en mi interior para seguir. Solo había recorrido unos 37Km y me parecía haber tardado una eternidad. El GPS lo había apagado hacia mucho rato y no quería saber nada de tiempo, hora, o lo que sea. Sabía que iba tercera. Me daba bastante igual y contaba con aquello de que cada momento me pasaría la nueva tercera. Pero la cuestión era otra: Quería saber si lo podría conseguir o no ? Sería capaz de aguantar la distancia, las subidas, el terreno a pesar de los dolores ? Hasta que punto podia activar mi mente para engañar al cuerpo ?
mis grandes seguidores: Niamh & Vitto

Encontrar a caras amigas como la de la fantástica Eva Alemany, beber un caldito Aneto, hacer uso del Spray Reflex y no parar mucho me ayudo a arrancar. Corría detrás de Jaume Costa, el me animaba, crucemos por primera vez el tubo de canalización con muchas risas y le perdí de vista porque, y a pesar de sus dolores de espalda podía correr más. Y así seguíamos, adelantaba a gente con aun más dolores que yo, me adelantaban otros con menos. 

Jaume y su buen rollo

Sobre el Km 50 empezaba a sentirme mejor. Estaba muy contenta no haberme quitado el paraviento porque iba perfecta de temperatura corporal. Me recordé de la TransGranCanaria, mi primera Ultra 2013 donde estrene el paraviento finito de color azul eléctrico. En aquella época pensaba que iba a ser la primera y última Ultra del 2013.  Pero estaba aquí en Collserola e intentaba finalizar mi quinta ultra. Mientras contaba los kilómetros y desniveles sumados en carreras 2013 empezaba a apretar los dientes porque me di cuenta que iba a por el quinto podio y me faltaban pocos kilómetros para conseguirlo.  Llegando a un punto de control en el bosque en bastante buena forma, me costó no desmayarme o vomitar al notar que no tenía más mi dorsal! Se me había caído. Se les deje a los del control las cosas de otros corredores que había recogido durante el camino mientras esperaba la decisión de la organización por si poder continuar o no. Yo recogía para otros sus cosas, alguien me podría recoger mi dorsal número 14. Me sentía perdida. Me subían los nervios. Al cabo de 10mn aparecieron Ernest  y Xavi, de Ashi Running y me ayudaron para arreglar el asunto y no dejarme caerme al suelo como una princesita débil en aquello bosque luminoso. 

Me dejaban seguir! Sabía que me podían descalificar, y cuanto más lo pensaba,  cuanto más sacaba los cuernos, mi postura se convertía de la de sufrimiento a la de combato. Ahora tocaba luchar. Me despedí de mis compis con el grito de la bestia en mi, el grito de una hembra a quien le acaban de quitar la progenitura. Me parecio haber despertado aquellos arboles a los cuales el invierno se le estaba quitando las hojas y la energia. Después y casi sin voz iba como nueva.

En los últimos 15Km se me pasaron los dolores de una pierna a la otra y mi piramidal izquierdo estaba a punto de reventar. Lo positivo de esta carrera es que acaba con muchas bajadas, bajadas muy “corribles” y allí iba. Adelantaba mucha gente con cara radiante porque sabia que la temporada 2013 estaba “chupada”,iba a acabar, a subir al podio y ya me imaginaba que las dos chicas delante no eran veteranas.  El podio de veterana  era mío!

Conseguido! Pero no se como????
La UTC 2013 me quedara en la mente como una ultra con un poquito de todo y nada de aburrimiento. Ha sido una prueba muy emocional e íntima donde encontré aún más fuerzas de superación sacadas de no sé qué rincón de mi cuerpo. Ha sido una pena no haber podido disfrutar más de los tantos tramos donde se podía realmente correr pero las carreras buenas se suelen repetir, así que… 


2014 continuaremos sonriendo a las ultras y a la vida !!!

Muchas felicidades a todos los amigos que lo intentaron o conseguieron!

martes, 22 de octubre de 2013

Como quitarse una espina en 100 Km y 4000 m+, UTSM 2013


Pensaba que esta sensación de vacío que siempre me suele invadir tras haber corrido una ultra se dejaría domar. Pero parece que no. A pesar de los centenos de “Me Gusta” y de los mensajes de todo tipo, estoy otra vez sentada en frente de la pantalla, y me cuesta concentrarme en mi trabajo, leo a  través de las líneas, las lágrimas bajan solas, llevándose al mundo de los recuerdos las sensaciones, los paisajes, el olor de la tierra y las caras encontradas a lo largo de este viaje.

Esta vez podía viajar a un país cercano, pero con tanta profundidad que a veces se convertía en un viaje en el interior del tiempo, en la memoria desconocida de las almas que pasaron a lo largo de los siglos por aquí. Sentían aquellos antepasados lo mismo al mirar los matices del otoño vistiendo la sierra ?  Al oír el juego del agua recién nacido resbalando con las piedras hacia el mar? Al oler este perfume, la esencia secreta de los seres del bosque y del vino del Montsant? Se preguntarían ellos también como la naturaleza había logrado formar unas rocas tan impresionantes como estas que dominan aquel mundo orgánico bajo sus pies. 



Y Yo Djanina Freytag, una hormiga en esta abundancia de regalos, iba corriendo las manos gran abiertas para abrazar a este mundo silencioso, para dejarme llevar a tierras catalanas tan profundas y limpias que el beber de sus aguas le deja a cada uno rejuvenecer. 

Y cuenta agua fresca aquella he bebido! Que placer llevársela con las manos a la cara para quitarse el tanto sudor nacido de la humedad tropical que hacia aquel día. Ya después de pocos kilómetros corría empapada y muy rápido me entraron unas rampas en casi todos los músculos importantes de las piernas. Desde el principio tenía cierta ansiedad, el viaje podría acabarse antes de la meta por fallo muscular. Cada vez que me entraba este miedo, me tomaba una pastilla de sales con un buen trago de agua e intentaba olvidarme de analizarme demasiado el cuerpo y su funcionamiento lógico.
La lógica me hubiera llevado a pararme y como suelo hacer el contrario de lo que habría que hacer, me puse a correr más. Y funciono! Por lo menos hasta que empezaron los primeros gemelos a pelearse en mi interior y yo a echarme la bronca a mí misma por la mala vida en la que me deje caer a los poco días de la carrera. Pero no! No podía ser! Algún enano travieso escondido detrás de los arboles intentaba tenderme una trampa. Conmigo no! Pensando en asuntos que me daban rabia, logre olvidarme de los gemelos y de los enanos. Y cuando estaba fatal de ánimo, pensaba en mis amigos Mia Carol y Xesc Terés que corrían 100 Kilómetros en pista de Terrassa.  Por suerte llegaba la parte llana y así me puse a correr y correr y adelantar y adelantar… cada vez que adelantaba uno, le saludaba y compartía unas palabras y a veces unos kilómetros. La mejor manera de animarse mutualmente en estas carreras. 

Los kilómetros pasaban, ya me había cambiado la ropa empapada, comido pasta, rellenado agua fresca y me sentía fuerte para continuar. No hay que añadir que cuando la gente te va animándote y diciéndote que vas primera noia y de los 15 primeros absolutos, entran ganas de más.  Y cuando llegas después de una buena subidita sobre el kilómetro 70 a un pueblo y que te encuentras a tus amigos, que han venido especialmente a verte… y si estos amigos nada menos son que la grande Niamh Ni Chuaig (la chica irlandesa con nombre chino que había conocido justo un año antes en un podio de una carrera de asfalto de 10 Km) quien acababa de ganar la carrera TSM y el campeón Salva Millán quien hizo tercero en la misma TSM… entonces ya sabes seguro que lo vas a lograr!

Pasando por uno de estos pueblos misticos, me cuesto no arrancarle de la mano el quinto fresquito de Estrella que una señora mayor le traía a su marido. Me ofrecieron hasta una, pero les dije riendo que tenía miedo a la descualificación, ya que no se podía tener ayuda externa ;-) Y tenía miedo a no tener en la mochila todas las cosas que se exigían de material obligatorio para esta prueba. Iba pasando en mi cabeza la lista del material e intentaba recordar si no me había olvidado de algo. A partir de cierto número de kilómetros, el cerebro ya solo está centrado en pisar bien, comer y beber… y llegar! Y el mío deja un gran hueco para el pensamiento en la cerveza de finisher!

Pero había que recorrer los últimos 20 famosos kilómetros. Ya empezaba a esconderse el sol y cuando encontré a Oscar Puerta, sabíamos los dos que nos quedaba la subidita de 1000 metros positivos. Lo que no sabíamos es que esta se hacía más bien en plan escalar que otra cosa. Levantar las piernas y tirar con los brazos de las cuerdas después de tantos kilómetros ha sido una experiencia muy épica. La recompensa fui por eso llegar a la cima y correr en la niebla bajo la luz de luna y de los frontales. Los últimos toboganes y bajadas se nos hicieron bastante pesados, ya que nos encontramos mucha piedra. Yo ya perdía la paciencia, estaba insatisfecha ir tan lenta después de haber corrido tanto pero me dolían los pies en las bajadas y veía mal. Oscar sufría en silencio, me enfocaba el camino y me iba calmando. 

Oscar Puerta, compañero de ultimos y duros kilometros

Llegar a meta atravesando a toda velocidad las calles de un pueblo antiguo bajo los aplausos de desconocidos y de niños mirándote con cara de admiración no tiene precio. Pasar la línea de meta y poder coger en los brazos a los amigos tampoco.


Niamh y Salva: 2 otros podios!!!!




Veteranos ;-)


Team work!!!!



 







Escribiendo esto ahora mismo, me hace sentir otra vez el nudo en la garganta. Pero vamos ya! Me he quitado la espina corriendo por fin esta Ultra a la cual no podía participar el año pasado por lesión. Me quite la espina melancólica escribiendo esta crónica y dejando mi nombre en los archivos del Montsant. 

Som hi!!!!!


Moltes gracies!!!!!

martes, 24 de septiembre de 2013

Cavalls del Vent, del sol y de la Lluna - CdV 21.09.2013


A ver? Donde habíamos apagado el sistema “carreras de montaña” ? 
Le doy marcha atrás y me veo abandonando en el primer avituallamiento de la Volta a la Cerdanya a principio de Junio.

Necesito un RESET!!!!
Mientras me apago, tomo la decisión de no dejar de practicar el deporte que acabo de empezar y del que llevo una vida soñando. Decido no dejar de hacer lo que tanto me gusta. Decido empezar una nueva vida, a pesar de las consecuencias que esto tendrá sobre mi vida familiar. 
Mi nuevo reto deportivo: Cavalls del Vent 2013.

Esta vez necesito alguien para guiarme ya que no se ni entrenar, ni deletrear la palabra “disciplina”, ni siquiera estirar. Esta vez me lo voy a tomar en serio!
Contacto a un entrenador, Javi Castillo, que al mismo tiempo se está convirtiendo en mi colega de marca “haglöfs”. Somos un team y tenemos un objetivo: correr la carrera más “sexy” del pirineo.
Tres meses entrenando. Bici: que putada caerse cuando nunca has ido antes con pedales automáticos! Correr por asfalto: Genial! Soy corredora y estoy recuperando esta sensación de volar! Calor: A pesar de mis origines norte africanos, yo nací y suelo vivir en el Norte de Europa.  La opinión de Javi “ya, te acostumbraras!”. Ok! Apretó los dientes, bebo menos cerveza y más agua, tomo sales y vitaminas…. Hasta me pongo a hacer ejercicios de fortalecimiento… llegan días que me siento como Rocky Balboa! Llegan días hasta puedo oír la música de esta película en mi cabeza. Increíble!
Mi cuerpo cambia, mi mente cambia. Puedo aguantar más!

don't worry be happy

En tres meses me subo dos veces al Pirineo donde voy subiendo desde Bagá hasta el Niu de l’Aliga, para mí un lugar de los más misteriosos y atractivos no se bien porque, muy bonito no es. Pero cada vez que llego allí siento crecer en mi nueva fuerza, mientras me empuja el viento. Cavalls del Vent! Aquí está la esencia! Por eso estoy aquí! Quiero sentir el viento! Quiero que se lleve lo negativo de mí para que pueda renacer. 

Una semana antes de la prueba me mudo a vivir sola con mis dos petardos en un piso. La mudanza no ayuda a curar mis molestias al nivel de lumbares y ciático. Da igual. Es un paso indiferente para la humanidad pero muy grande para mi destino.La espalda se recuperara.
Mi hijo Emilio me quiere tanto que comparte conmigo su primer resfriado de la temporada escolar. A tres días de la prueba voy con fiebre y los bronquios cargados. No puede ser? Me parece tan irónico que solo se lo cuento a gente muy cercana o a los que me preguntan como estoy. Tomo paracetamol tres veces al día.  La noche antes de la carrera casi no tengo voz, pero a pesar de esto noto una luz dentro de mí. Una lucecita llena de ilusión. La misma que me acompañaba en estas noches llenas de incertitud. 

El gran día llega. En la salida por las calles medievales de Bagá (http://es.wikipedia.org/wiki/Bag%C3%A1) me siento grande y pequeña, paralizada y animada. Y noto una energía en mí, la intuición de que volveré aquí como finisher mas tarde. Mientras todo el mundo se mueve hacia delante, intento recapitular mis normas:
  1.  Eres amante de la montaña desde muy pequeña. Ella te dará fuerzas. 
  2. Piensa en los amigos, en tus niños que te van a seguir online todo el día
  3. Vas a sufrir de la espalda en subidas, así que plantéate empezar tu carrera en el Pas de Gosolans
  4.  Tienes 100Km para sacar estos mocos
  5. Piensa en esta cerveza más buena del Pedraforca que te vas a tomar cuando llegues 
  6.  Querías ser libre, pues dale todo porque esto es tu definición de la libertad absoluta
  7. Vas a sufrir. Lo que te gusta, por eso estas aquí.
Y allí estaba… toda la carrera… la lucecita… la luna. De día me dejo olvidar el dolor de espalda mientras miraba, encima de los montes, al sol en los ojos pero con cierta humildad. La luna me aclaro el camino más que el frontal mientras bajaba por caminos forestales absolutamente sola.
En su mirada llegaba a ver la cara de Teresa Farriol, amiga de muchos de mis amigos corredors.cat, Senglars y Koalas, a quien nunca llegue a conocer y a quien enteraron justo el día de mi 40. Cumple, el 1. De octubre 2012, día de Santa Teresa. 

Cavalls del Sol

Subí, baje, corrí a 4'/km, me cai dos veces, ayude a otros, salude, resbale, sonreí, me enfade, pensé, olvide, comí, bebí, sufrí, me alegre....llegue a meta corriendo sola, sola y feliz, feliz y libre, libre y nueva.

Siguiendo el camino de Teresa como actual campeona de Cataluña Veterana de carreras de ultra resistencia, me he sentido orgullosa haber podido llegar primera veterana en la Cavalls del Vent, la Cavalls del Sol y de la Luna. Durante la carrera he tenido muchos pensamientos y respecto a lo que significa la existencia, a lo grande que es nuestra naturaleza. Me he sentido cada vez muy emocionada cruzando los caminos  de tanta gente haciendo lo mismo que yo, gente con quien me siento muy conectada, gente quien gana por subirse al podio o por llegar a la meta. 

Haciendo carreras como estas sabes que lo único que puedas llegar a perder es la vida. El recuerdo siempre volara embalsamado con nuestros suspiros y respiros encima de estas montañas llenas de futuro.  

la recompensa


viernes, 24 de mayo de 2013

Cami de Cavalls 2013: Crónica de una lección



Lo pensé mucho, en si poner por escrito mi recién experiencia de carrera dolorosa o si dejarlo mejor para ocultar, al final a mí misma, la dura realidad del fracaso. Al final le voy dando tantas vueltas al recuerdo, que prefiero sacarme la espina ya para poder concentrarme en el cotidiano y encontrar otra vez esta ilusión, estas ganas de correr todas las ultras de este mundo antes de tocar el cielo.

Principio de Marzo: Transgrancanaria. Finales de Abril: Ultra Trail de Barcelona. Principio de junio: Volta a la Cerdanya 87K. Parecía como lógico correr el Cami de Cavalls en Mayo, tal como lo hice la primera vez, sin pensar en correr, sino en “descansar”, haciendo este viaje que me quedaba en la mente como algo bastante fácil y muy bonito.

Nada más llegar a Ciutadella para recoger el dorsal con número 2, me sentía observada. Me pedían interviews, me sacaban fotos junto con Mia Carol el ganador absoluto del año pasado. Aunque no sea especialmente supersticiosa, en aquel momento empezaba a sentirme presionada. Intentaba bromear y reír. Las emociones en mi cambiaban de un estado al otro. El angelito me decía de ser sincera frente a mi estado, el demonio  me dejaba sentirme fuerte y segura.  En la salida jugaban los dos ping-pong en mi interior. En el último interview  antes de ponerse a correr, conseguí  sacar tonterías, mientras al mismo tiempo me daba interiormente cuenta de lo absurdo que era lo que contaba. 

 
Y así ocurrió, nada más empezar a correr me puse muy seria. No, lo del viaje era ahora mentira. Sentía todos estos ojos como girándose hacia mí y sabía que me querían ver competir, porque me veían y trataban como una “campeona”. Pensaba en mi familia, en la ilusión que le daba que volvería a casa, como casi siempre, con un trofeo. Me imaginaba a mis amigos pasándose la noche delante del seguimiento on-line y comentando mis pasos en Facebook, sin que yo me pudiera enterar de nada. Los primeros kilómetros se corrían sobre asfalto y el ritmo al que me llevaba Juandi era bastante rápido. Allí ya tenía la garganta tan seca, que me recordé que había tenido una bronquitis unos días antes y que ahora me ahogaba porque tenía los bronquios cargados y no podía respirar de manera normal. No me podía poner a beber ahora! Intentaba tragar y sacar mucosidad, mientras el sudor me empapaba los ojos. Encima hacía calor! Qué horror!

Llegue al primer avituallamiento bastante bien. Allí me deje rellenar el bidón de una isotónica con un sabor extraño para mi gusto. Por primera vez en una carrera sentía ganas de vomitar. Seguí andando comiendo un trozo de plátano e intentando borrar la mala sensación en la barriga. Juandi iba delante de mí y le veía bien de piernas. Me daba envidia verle correr así y mientras más analizaba su pisada, cuando más me sentía envejecer. Mi cuerpo pesaba tanto que me costaba levantar los pies. Estos mismos empezaban a dolerme y en aquel momento recordé que todavía tenía una tendinitis en el empeine del pie izquierdo. Me la había ocultado a mí misma, hasta había pensado que cuando más correría, cuanto menos dolores tendría. Mientras pensaba esto, recordaba a la chica quien me adelanto e iba primera, la Laia Diez Fontanet – este nombre seguro que lo oiremos más en el futuro – y ella corría tal cual como me hubiera gustado hacerlo: segura, fuerte, elegante. Me daba bastante igual porque sabía que quedaban muchísimos kilómetros y podía pasar mucho. 



Mi llegada al segundo avituallamiento fui épica. Mientras intentaba mover hacia delante en subidas y bajadas de rocas, el cuerpo retomaba su poder sobre mí, dándome un pinchazo en la zona del glúteo derecho que poco a poco se dejaba sentir en toda la pierna hasta el exterior del pie. Genial. Había conseguido casi paralizar a mis dos piernas. Encima me dolían los lumbares, me subía la migraña…
Mi idea de correr el cami de cavalls bajo 30 horas se había volado hacia el sol que parecía reírse de mí. Cuando tome la decisión de parar antes del desmayo moral, no me interesaba nada, ni los paisajes bucólicos, ni el color del mar tan limpio. En la pintura del cuadro solo veía una abuela completamente sudada, con artrosis, tonta. 

En los momentos malos, es cuando más se aprende me han dicho. Sobre todo he aprendido que hay cosas peores en la vida que parar a tiempo practicando su hobby. Pero la lección para mi queda: no salgas a correr 185Km cuando no el cuerpo no este bien recuperado.

Muchísimas gracias a todos los corredor@s que acabaron o intentaron acabar esta prueba, que las condiciones climáticas pusieron aún más dura. Al haber vivido el Cami entero ya una vez me siento muy unida a los destinos de las almas conocidas y desconocidas.  Vivir una ultra es también vivir una prueba de humanismo.

To be continued…

martes, 30 de abril de 2013

114 Km, 5000m+, lluvia, viento, barro, niebla: 100% Ultra Trail de Barcelona!

Después de haber encontrado a principio de marzo un botón escondido en mí tras correr la Transgrancanaria, no tenía ninguna duda de que en la Ultra Trail de Barcelona sería capaz de apretar un poquito más.  No me interesaban ni el desnivel, ni los kilómetros, ni la participación de las grandes campeonas Picas y Roca, ya que de todas formas tengo un nivel muy distinto. Ni siquiera que sea campeonato de Catalunya. Solo pensaba  en esto, en esta capacidad de aguante para correr y correr a lo largo del recorrido.

“Si hace calor, me voy a morir!” Parece que la naturaleza me haya oído y hecho caso! Cuando supe de las previsiones de lluvia, casi daba saltos de alegría. Y así fue! Nada más mojarse completamente los pies en el charco enorme justo antes  de ponerse en la cola de la salida y lista. No me iba a parar ningún charco! Que vengan los charcos!!!! Quiero más!!!!!

Gracias a Emi por esta foto y por venir a apoyarme a pesar del mal tiempo!


 Tras haber conseguido entrar en el cajón justo antes de la salida, haber sido enseñando el material obligatorio mientras se contaba atrás, sabía que nada me podria parar y que llegaría a meta. Los saludos en mi espalda me estaban reanimado, veía a gente que todavía corría en sentido contrario para pasar la alfombra de la salida y pensaba en lo bien que lo tenía yo.  Las colas en los primeras subidas campo a través no me inquietaban tanto. Claro quería correr, pero era claro que tendría muchísimos kilómetros y horas para hacerlo.  La gente estaba totalmente parada, llovía pero a pesar de esto la atmosfera era buena. La gente hacia bromas, se reía, se llamaban… de que ayudaría quejar, como cuando estas con el coche en un atasco y no sirve de nada pitar.

El viento, la lluvia, la niebla. Guay! Que sensación de libertad! Me encuentro en otro estado. No soy yo. Soy un animal salvaje y ingenuo que acaban de desatar por primera vez. Casi no reconozco los paisajes donde suelo salir a correr. Es una aventura justo al lado de casa, un viaje en mi interior en busca de una felicidad íntima, que los que están en sus casas encerrados por temer el tiempo no podrán jamás entender.  Estoy viviendo otra vez mis sensaciones de niña, cuando me aventuraba en los bosques al lado de casa para correr, hablar con los árboles y huir de los demonios que me amargaban la vida. 
Buen trabajo bambas Haglöfs Gram Comp Q!


“Sabes que vas tercera?” En unos segundos entiendo que voy YO detrás de Nuria Picas y Emma Roca. Woahhh! Voy volando, nadie y nada me parara! Se me quita el dolor ciático. “Vas segunda!”. “No, no puede ser!”. “Si! Nuria Picas ha tenido problemas técnicos y se ha retirado”. “Problemas técnicos?“. „Sí, una lesión”. “ah, claro, ella es una máquina y por eso sus problemas son técnicos”. Dejo a los voluntarios riendo y apretó un poco más, pero en las bajadas de rocas voy como una abuela. No que sea yo las más fuerte en bajadas, pero con la molestia del tobillo derecho prefiero ir con cuidado. Aun asi (o quizás por eso) resbalo dos veces. De paso por segunda vez en Begues voy bien, me voy a cambiar y poner mallas largas, ya que con la humedad he tenido una rampa bestial en el isquio derecho. Me pongo calcetines y zapatillas secas, aunque dudo en este momento de que ayudara mucho. Me cuesta cambiarme y al salir del vestuario me está mirando la tercera, la otra Nuria. Trago rápido el caldo y un poco de pasta y voy! Sé que voy rápido y bien y se lo que quiero. Ni siquiera el mordisco del perrito que me ataco en el bosque al salir de Begues me va a hacer parar. Al dueño del perro le hago la bronca en alemán, y él se queda mirándome con boca abierta, totalmente atontado.  Al reflexionar me doy cuenta de que no controlo mi cabeza, sea para correr. Tengo que comer y beber más!

Cuando por casualidad me entero de que han recortado el recorrido en unos 13 Km por mal tiempo, sé que tengo que darle todo.  La noche llega y me despierta, ya que tengo que concentrarme más. Me encuentro a José, un chaval de Barcelona con muchísima experiencia en ultra trails y está bastante enfadado porque tiene un dolor en el pie. Me quedo con él en la noche. Nos acompaña un chico portugués y así vamos los tres. Y nos pasa algo que parece increíble: no entendemos el desvio en el punto de control cerrado, nos ponemos a subir y subir por un camino de asfalto. Al bajar nos dicen que nos hemos equivocado y hecho el bucle que habían suprimido. En un caso “normal” me hubiera dado igual, pero al oír que la chica que iba detrás me paso hace más de una hora y media, estoy deprimida. Tanto esfuerzo y ahora esta tontería. Nos dicen que nos quedan 30 Km, trago la saliva y sé que no hay otro remedio que seguir, esta vez con ganas de llorar. No tengo ni fuerza para los sentimientos de rabia que me quieren invadir. Menos mal que José tiene las palabras para animarme, utilizando una retórica digna de una película de guerra americana. Eso es, tengo que seguir luchando y no ponerme a llorar como una chica!

Los últimos kilómetros a Sitges pasan de manera bastante alegre. Vamos hablando mientras pisamos los últimos charcos que crucemos bien por la mitad. Al llegar a la meta,  no tengo emociones. No me puedo ni alegrar de haber sido finisher o tercera.  Allí me encuentro a la Nuria atónita que me pregunta lo que me habia pasado. Cuando se lo dice está muy triste por mí. La felicito por su carrera y su segundo puesto y me voy a duchar. Voy a intentar quitarme el barro y encontrar mis pensamientos positivos que se quedaron allí perdidos en el famoso bucle. 

Una ultra trail es como una vida, nos hace vivir momentos mágicos, momentos de desesperación y nos hace renacer con ganas de correr más, detrás nuestros destinos. Y quien hubiera dicho que con 40 años y tras correr mi tercera ultra, iba a prestar mi peldaño a la grande Emma Roca para que pueda bajar del podium y que me iba a convertir, sea por unos momentos de gloria, en campeona de Catalunya veterana ;-)